Una buena señal la que da el gobierno del estado en la conformación de la Comisión de Búsqueda de Personas de Hidalgo, un tema sensible que merece toda atención de las autoridades en cada paso hacia la consolidación de ese nuevo órgano. La reunión de trabajo desarrollada ayer, en la que fueron entrevistados los aspirantes a encabezar la comisión, transcurrió con ánimo que promete convertir al de Hidalgo en el mejor grupo que trabaje en esa materia en el país. Históricamente, la sociedad civil ha sido desatendida en sus propuestas y en sus reclamos. En el caso de los familiares de personas desaparecidas, su voz fue ignorada por años. Hoy los tomadores de decisiones tienen la oportunidad histórica de reivindicarse. Aunque el padrón estatal deambula en la indefinición, el registro nacional de datos de personas extraviadas o desaparecidas contabilizaba hasta agosto de 2018 en Hidalgo al menos 173 personas sin rastro, solo en el caso del fuero común, de ellas 58 eran menores de edad. Organizaciones de la sociedad civil acusaron en un reportaje de Libre por convicción Independiente de Hidalgo a las autoridades de tener nulo interés en el tema, pese a que día con día los casos incrementan en la entidad. Hoy parece que por fin hay luz al final del túnel. El desdén parece haber encontrado proactividad gubernamental, al menos en el discurso. Ayer, la comitiva de familiares se pronunció por la afinidad de un candidato para encabezar la comisión de búsqueda. Abel Rodrigo Llanos Vázquez es, para la sociedad civil representada en las mesas de trabajo, el perfil idóneo y con el mejor proyecto, a pesar de que cuya candidatura fue desechada en principio por el gobierno estatal al no cumplir con todos requisitos. No se trata de que el Ejecutivo sea condescendiente solo por la gravedad que implica la desaparición de vidas humanas, sino que la confianza que los colectivos han depositado en Vázquez debe ser reconocida para que el punto de partida de los trabajos se allane. De filón. Para que el combate a la inseguridad tenga resultados exitosos, la colaboración interinstitucional es punto clave, para ello la Guardia Nacional ya tiene asiento de honor en el moderno C5i.

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