Con el Brexit y la llegada de Trump al poder se han despertado las fuerzas políticas más retrogradas, que han puesto a la economía y a la sociedad mundial en medio de dos paradigmas en violenta contradicción: globalización contra proteccionismo.
¿Quiénes serán los ganadores? Los señores de la guerra con tecnologías, armamento y leyes para perpetuar el sometimiento económico, tecnológico y político de la mayoría de las naciones, incrementando la pobreza, desigualdad y las concesiones a grupos de poder económico y a la criminalidad, considerada en México fuerza mercenaria, con patente de corso para matar y saquear al servicio del mejor postor, instrumento de gobernantes corruptos, que los considera como primera fuerza represiva, saboteadores de las legítimas protestas sociales, pretendiendo convertirlas en pasto para el fuego de la anarquía.
Esta crisis también representa una oportunidad para que los trabajadores y trabajadoras, las Mipymes, organismos empresariales con sentido social, organizaciones políticas ciudadanas, del campo y de las urbes, y jóvenes, que en su calidad de reserva de talento para el futuro sean los que establezcan las bases para la construcción de un nuevo paradigma, basado en la equidad económica y de género, donde el conocimiento y sus procesos de transferencia sean parte de una sociedad inteligente con alto sentido humanístico.
Una economía que genere bienes satisfactores funcionales que no contaminen, que sustituyan a las mercancías que contaminan y envenenan; sí, una economía que supere y sustituya el modelo actual depredador y concentrador de ingresos, que ha generado pobreza y discriminación, pero ello requerirá de nuevas formas de gobierno, lo que hace necesario una democracia en la democracia, rescatar los valores ciudadanos, con una gobernanza a favor de los derechos humanos, rescatando y aplicando como política central, las prestaciones sociales.
Un modelo económico funcional y sustentable que armonice las actividades productivas con las científico-tecnológicas, y con la naturaleza, que prevenga el cambio climático, que ponga en el centro al ser humano y no a las mercancías, como medio de acumulación desmedida de riqueza.
Un modelo económico basado en una educación con amplia cobertura y de alta calidad, una investigación básica y aplicada, articulada a las Mipymes como a los pequeños productores del campo, transfiriéndoles tecnologías y nuevos conocimientos; desarrollando una fuerza laboral flexible, basada en el permanente aprendizaje, e impulsar la aplicación de plataformas tecnológicas empresariales, para arribar social y competitivamente a una economía digital sustentable y equitativa.
Pero qué vemos con la llegada de Trump, que su sueño americano representa una pesadilla fascista, xenófoba y misógina, criminalizando a los migrantes, imponiendo condiciones con un discurso errático, de ofensa y reconocimiento, pero no de apoyo y sí de imposición.
En estas condiciones, ¿el presidente Peña Nieto va a negociar o recibir instrucciones de Trump? Peña Nieto es un mandatario con solo 20 por ciento de aceptación, lo que denota una pérdida de legitimidad, no de legalidad, pero sí desgastado social y políticamente.
Para que EU firmara el TLC el 4 de octubre de 1988, el entonces presidente Ronald Reagan presionó a Carlos Salinas para que abrogara la Ley sobre el Control y Registro de la Transferencia de Tecnología y el Uso y Explotación de Patentes y Marcas de 1982, la cual fue sustituida por la Ley de Fomento y Protección de la Propiedad Industrial publicada en 1991.
El objetivo de esa presión fue la inclusión anticipada en la legislación mexicana del régimen de los llamados acuerdos sobre los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, cuyo propósito es la protección de los derechos de propiedad intelectual de los países miembros de la OMC (Organización Mundial de Comercio), favoreciendo principalmente a EU al expandir el conocimiento tecnológico patentable, con el predominio de la jurisprudencia estadunidense; lo que significó el desmantelamiento de nuestra capacidad tecnológica. Las empresas mexicanas no patentan y hoy se refuerza esa condición con el recorte de 8 mil 200 millones de pesos a Conacyt en el presupuesto de 2017.
El centro de la política de Trump está en el proteccionismo político y económico: “Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban nuestras empresas y destruyen nuestros empleos. La protección nos conducirá a una gran prosperidad y fortaleza”, dijo en su discurso de toma de protesta. El muro no es negociable para Trump.
Ante ello, lo que nos resta a los mexicanos es diseñar y aplicar estrategias para enfrentar los desafíos y amenazas de Trump, siendo fundamental el respaldo de todos los mexicanos, pero las estrategias y planes de contingencia que se implementen deben favorecer a los mexicanos, sobre todo a los más desfavorecidos; el problema es que nuestros políticos y funcionarios carecen del respaldo de más de 80 por ciento de los mexicanos, sobre todo Peña Nieto y su gabinete, nuestra vulnerabilidad es alta. ¿Y usted qué piensa?

Comentarios