LILIANA TALAVERA RODRÍGUEZ
Licenciatura en comercio exterior

Lo que al principio de mi licenciatura parecía solo un sueño, llegó a convertirse en realidad este mismo año. Desde que estaba en primer semestre me fijé una meta y sabía que algún día podría alcanzarla: irme de intercambio a otro país y conocer personas de otros lugares, siempre teniendo en mente alguna universidad de Estados Unidos o Republica Checa, sin saber que tres años y medio después no sería más un sueño, sino una realidad.
A pesar de que siempre tuve esa ilusión, algunas veces creí que no podría llevarla a cabo, pero ver a mis amigas hacer sus trámites y después observar sus fotos espectaculares y los lugares hermosos e impresionantes a los que fueron con sus amigos internacionales, me llevó a empezar con mi proceso de movilidad académica dentro de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
Cuando recibí un correo de la Universidad Masaryk diciendo que había sido aceptada para realizar mi movilidad ahí, fue cuando comenzó toda mi emoción. A lo largo de ese tiempo también hice algunas amigas que al igual que yo irían a esa universidad.
Pero cuando llegó el día más esperado, el día que partiría a la ciudad de Ámsterdam, fue cuando no podía creer lo que pasaría a continuación, no podía creer que me iría a otro país al otro lado del mundo, sin mi familia por seis meses. Mi movilidad en Brno, Republica Checa, fue algo inolvidable, una de las mejores experiencias de mi vida. Brno es la segunda ciudad más grande de Republica Checa, un lugar que a pesar de ser pequeño cuenta con muchos estudiantes extranjeros, por lo que implica un gran intercambio cultural.
En principio fue algo difícil pues nunca me había enfrentado a un reto tan grande como hablar otro idioma o vivir en otro lugar sola, pero con el paso del tiempo eso me sirvió para hacer amigos que siempre estarán presentes en mi corazón y en mi mente. Hacer viajes con ellos era algo muy divertido y emocionante.
No solo hice amigos, sino que tuve la oportunidad de visitar países que solo había visto en fotos y que pensaba que algún día, en un futuro muy lejano, podría recorrer. Mi sueño más grande, Londres, con sus personas tan amables, sus paisajes y edificios tan imponentes; Edimburgo con su clima tan puro y su implacable castillo medieval; y Dublín con su tan representativo Barrio de Temple Bar. Yo solo puedo decir que soñar no solo significa una fantasía, sino algo que, si eres persistente, algún día se hará realidad. Sé que la frase “lucha por tus sueños” es un cliché pero de verdad que esa frase me llevó a poder vivir una de las mejores experiencias de mi vida.

Mi movilidad en Brno,
República Checa, fue
algo inolvidable, una
de las mejores experiencias
de mi vida”

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