“Un verdadero amigo es el que llega cuando todos se han ido”
Albert Camus

Calli. Casa de Artes en Real del Monte

Recientemente conocí un nuevo lugar de encuentro cultural en Mineral del Monte llamado Calli, un espacio dedicado a las artes plásticas y otras disciplinas artísticas. Este proyecto bajo la batuta del estudiante de la licenciatura en artes visuales del Instituto de Artes (IA) Rodrigo Calderón, oriundo de la Ciudad de México, quien encontró un refugio en este pueblo, su gente y la historia de la mano de su novia Ome Miquiztli, estudiante de turismo de nuestra máxima casa de estudios, nos comparten su corazón con el delicioso sabor que solo ellos saben; sus famosas hamburguesas Calli, de pan elaborado artesanalmente en un horno que mira donde el panteón inglés. En cada rincón se percibe el cariño y la dedicación invertidos por ellos, sus amigos y los anteriores agentes culturales que tenían su centro de acción; el cuartel rupestre, que albergaba una vasta biblioteca de acceso al público, un foro abierto a las distintas expresiones culturales. Dragones, pinturas surrealistas, el cuadro de Barcelona (1.

2metros x 75centímetros) surgido tras un sueño que Rodrigo tuvo, sin haber viajado jamás a España. En su estética contemplamos el verde turquesa; irradian de energía mística su centro cultural.

El proyecto Calli nació como una necesidad primero de encontrar un sustento para continuar estudiando, ya que en el séptimo semestre Rodrigo vivió la encrucijada de su vida, sus recursos económicos cada vez disminuían, por lo que los materiales que ocupada para desarrollar sus estudios fueron cada vez de menor presupuesto hasta llegar a trabajar solo con materiales de reciclaje, tocó profundidad cuando miró que él tenía que ser el sostén de su propia obra y de su vida; recordó que alguna vez habían hecho un concurso con su novia de la mejor hamburguesa, con este cálido recuerdo fue como se dio a la tarea de comenzar su emprendimiento.

También hay alitas y la carne de las hamburguesas es preparada por ellos al carbón, ambas a un costo muy accesible, su agua natural de frutas es un manantial de renovación cuando te recuestas en las sillas cómodamente dispuestas en la terraza que mira hacia el horizonte con techumbres rojizas, cual película de vistas mediterráneas para disfrutar de la inmersión cultural de sentir Mineral del Monte en tu paladar.

Rodrigo Calderón nos confió a mí y a Yaroslav (un joven ruso de 23 años que ha visitado más de 50 países, actualmente dedicado a las bienes raíces y apicultor, quien fue mi compañero de este viaje y que conocí al terminar la sesión de yoga en el bosque del Hiloche aquella mañana de fin de mes, sesión a cargo de la maestra Claudia Ladrón de Guevara y directora del Centro Cultural Ángela Peralta) que a diferencia de otras profesiones como la educación, la medicina, el artista se sostiene por sí mismo, por su obra, por sus búsquedas, si bien se puede influenciar por otros trabajos artísticos, es su propia voz la que le da vida a su labor misma que hace del artista su sostén, un reto difícil, en palabras de él, “mayor que la de un antropólogo, quien para el desarrollo de su trabajo tiene metodologías muy claras; mientras que el aprendiz de artes que aspira a sostenerse de su profesión como artista debe tener muy claro que su obra y él tienen que sostenerse de sus propios lenguajes de su universo”. La premisa que motiva el quehacer de su obra es impulsar a quien se encuentre con sus murales o sus demás trabajos a ser empujado, ¿a qué? ¡No importa!, solo que genere en ellos un cambio, un clic.

Si deseas disfrutar de una experiencia cultural diferente en Mineral del Monte, visita a nuestros amigos de Calli en calle Porfirio Díaz número dos, colonia Barrio de San Ignacio; sigue las huellas azules que están en la calle debajo del turibús del centro y haz de tu fin de semana un viaje al interior del pueblo del arte y del corazón de su gente que espera con anhelo tu llegada. Mayores informes al número 558 559 5914.

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