La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) otorgó el spiritus universitas que es una estatuilla de una figura femenina alada, representa el afán característico de las personas de voluntad irreductible, de búsqueda tenaz por el saber, el conocimiento, la verdad y la justicia, personas de alto compromiso académico y firme convicción moral, y que fue realizada por el artista Jesús Benítez.

El rector Adolfo Pontigo Loyola, quien entregó el spiritus universitas, dijo: “Es un honor para nuestra casa de estudios reconocer el espíritu de los universitarios, quienes a partir de su labor y los valores que imprimen a su conducta, han demostrado un destacable compromiso con la sociedad; personas cuyo ejemplo da muestra de valor y la urgencia de actuar con altruismo y solidaridad, aun cuando la moral y la justicia se ven amenazadas”.

Quienes recibieron el spiritus universitas fueron Adrián Pereda López, quien apoyó con becas a estudiantes destacados de bachillerato y del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI). Paul Davies, por el apoyo a la enseñanza de los idiomas dentro del marco de los métodos de instrumentos pedagógicos destinados al aprendizaje de inglés. Julián Cruz Borbolla, por su producción científica, la formación profesional de los jóvenes hidalguenses y por haber alcanzado el nivel tres del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Saúl Uribe Ahuja, quien de forma altruista donó un acervo literario por 34 mil 149 volúmenes, legado de Leona Vicario.

Por otro lado, el avance y el retroceso están vinculados al papel que las universidades deben tener en el desarrollo cultural, económico y social de los países. En donde cobra relevancia cada vez mayor la virtud cívica, la docencia innovadora y, de manera especial, el incremento de los vínculos de las universidades con la sociedad. Por ello, quizá valga la pena recordar las palabras de Cicerón respecto a la virtud cívica: “No nacemos solo para nosotros, sino que la patria reivindica una parte nuestra”. En efecto, la alta virtud cívica de los homenajeados, su gran voluntad de trabajo conjunto debe permear y formar un amplio consenso, porque la gran mayoría de los ciudadanos esperan ese avance de la virtud cívica y desarrollo conjunto, por el bien del país y sus habitantes, para poder alcanzar el camino del éxito.

La virtud cívica, la docencia innovadora, el incremento de los vínculos de las universidades con la sociedad es la manera de aportar al desarrollo integral y sustentable de nuestro país. Además, de la diversidad cultural y creatividad que son piedras angulares sobre las que yace la riqueza de los pueblos. Por eso, la UAEH tiene hondas raíces en la sociedad hidalguense, y para beneplácito de nuestro pueblo, se mantiene vigorosa y con grandes aportes. ¡Enhorabuena! a los homenajeados por tan noble iniciativa impulsada por el rector de nuestra máxima casa de estudios, la UAEH, y de su Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, porque con ella las autoridades universitarias envían a la comunidad universitaria y a la sociedad un mensaje de reconocimiento al espíritu de los universitarios con un destacable compromiso con la sociedad.

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