El aumento en el precio de los energéticos, específicamente gas LP y gasolina, trajo consigo incrementos en diversos productos y servicios que pegaron directo al poder adquisitivo de las familias ante un cada vez más precarizado salario. De esa realidad dan cuenta testimonios recabados por Libre por convicción Independiente de Hidalgo

Alza generalizada, la peor en casi dos décadas

El incremento en el precio de las gasolinas y el gas LP trajo una pesada cuesta de enero: tortilla, pan de dulce, comida corrida de venta, pastes, refrescos y antojitos subieron de precio en el primer mes del año.
En el caso de la capital del estado, el aumento a la gasolina fue de 1.81 pesos para la Magna y de 2.75 para la Premium; en tanto el cilindro de 20 kilos de gas LP se vende hasta 45 pesos más caro con respecto al año pasado, mientras que el de 30 kilos incrementó 67.84 pesos.
Así, la inflación durante enero alcanzó su nivel más elevado en los últimos 18 años.
Y es que durante el primer mes de 2017, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó incremento de 1.7 por ciento, su mayor aumento desde igual periodo de 1999 cuando alcanzó un alza de 2.53 por ciento.
Derivado de lo anterior, la inflación anual se posicionó en 4.72 por ciento, su nivel más alto desde septiembre de 2012 cuando la variación anual fue de 4.77 por ciento.
En tanto, el índice de precios de la canasta básica reportó alza mensual de 4.43 por ciento, la mayor desde diciembre de 2016.
En Tulancingo, ciudad de Hidalgo donde el Inegi mide la inflación, el INPC se ubicó en 1.25 por ciento durante enero, es decir, por debajo de la media nacional.
En el ámbito local, una de las alzas que más se resintieron en el bolsillo fueron la de la tortilla, cuyo precio subió de dos a tres pesos en establecimientos de la capital, de manera que alcanza un precio máximo de 17 pesos por kilogramo en el caso de la elaborada en comal, mientras que la de máquina llega a los 15 pesos.
En tanto, la empresa Pastes Kikos subió el costo de ese alimento de 13 a 15 pesos, lo cual dejó el bocadillo fuera de la lista de los alimentos más socorridos para “matar” el hambre debido a que era accesible al bolsillo.
En la mayoría de los casos, los incrementos en productos de consumo cotidiano, derivado del alza a los energéticos, fueron de uno a dos pesos, pero en suma representaron un duro golpe al bolsillo.
Ante tal panorama, establecimientos dedicados a la venta de comida corrida y antojitos también hicieron ajuste en sus costos de uno y hasta cinco pesos, según el sitio de compra.
Pollo y carne se mantienen sin alzas significativas, toda vez que mientras algunas pollerías aseguran que no han subido sus precios, otras reportan alzas de dos pesos, las cuales se aplicaron paulatinamente en lo que va del año.
Un panorama similar acontece en carnicerías, en donde anticipan que el precio se elevaría en próximos días debido a que los introductores ya encarecieron en un peso por kilo el costo del ganado.
Aunque en la entidad el precio de la tarifa de transporte público no subió, el servicio que ofrecen las diferentes líneas de autobuses aumentó hasta 20 por ciento desde el primer día del año. ADO, PAI, Futura y Ovnibus fueron las empresas que encarecieron sus precios.
En tanto, apenas iniciado 2017, el Congreso de Hidalgo avaló que habitantes de 11 municipios de la zona metropolitana del estado, incluidos Pachuca y Mineral de la Reforma, paguen por consumo doméstico de agua nueve pesos más en comparación con el año anterior.
A su vez, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que durante febrero, las tarifas eléctricas para el sector industrial aumentarían entre 6.4 y 8.4 por ciento en comparación con enero de este año, mientras que las del sector comercial subirán entre 3.8 y 5.8 por ciento en el mismo periodo.
De acuerdo con el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Roberto Morales Estrella, las alzas generalizas por el incremento en energéticos propiciarán mayor empobrecimiento de la población a consecuencia de la reducción del poder adquisitivo.

Pobreza laboral

En Hidalgo 39.1 por ciento no puede comprar la canasta básica con el ingreso laboral de su hogar, reveló el indicador conocido como pobreza laboral,
según constan datos del Consejo
Nacional de Evaluación de la Política
de Desarrollo Social

Durante enero

el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó incremento de 1.7 por ciento, su mayor incremento desde igual periodo de 1999 cuando alcanzó un alza de 2.53 por ciento

 

Productos con aumento de hasta cinco pesos

  • Tortillas
  • Antojitos
  • Pan dulce
  • Pastes
  • Refrescos
  • Comida corrida

tinta

Para obtener un ingreso de apenas 3 mil 300 pesos quincenales, Leonor Rosas Aguilar tiene dos empleos: por la mañana es la encargada de limpieza en una oficina y por la tarde se ocupa una tienda de ropa.

En el primero de sus empleos, percibe un salario de 2 mil 300 pesos mensuales; en tanto, en el segundo recibe un pago de mil pesos por quincena por una jornada de cuatro horas.
Ella forma parte del 73 por ciento de hidalguenses ocupados que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que realiza Inegi, percibe un ingreso de entre uno y tres salarios mínimos al día, en su caso, por una jornada de 15 horas de trabajo diario, es decir, prácticamente medio día.
Su salario, que se vuelve agua ante un panorama de carestía generalizada, se agudizó desde que inició el año principalmente a causa del gasolinazo, aseguró.
Su esposo percibe un salario quincenal de 2 mil 200 pesos, de los cuales, mil son dispuestos al gasto para comida. La pareja destina también mil 620 pesos mensuales por concepto de colegiatura para pagar la formación universitaria de su hija.
El pago de servicios como luz, cable, teléfono, aunado a los gastos cotidianos y los incrementos en los precios de diversos productos, bienes o servicios, hacen que el margen para el ahorro, los lujos y las vacaciones sean nulos.
“Eso apenas alcanza, aun teniendo yo dos trabajos no alcanza, el panorama está muy feo, aumenta todo, menos los sueldos”, expresó en entrevista para este diario.

Eso apenas alcanza, aun teniendo yo dos trabajos no alcanza, el panorama está muy feo, aumenta todo, menos los sueldos”, expresó Leonor Rosas

De la misma realidad da cuenta Noemí Hernández, ama de casa y comerciante con dos hijos menores de edad, quien aseguró que el gasolinazo afectó la economía de su familia.

“Está fatal, incrementa todo y pasa a perjudicar a todos, los que tenemos negocios, los que tenemos en qué transportarnos, yo creo que en todo caso en toda la economía es en lo que nos perjudica”, comentó.

También explicó que el ingreso que recibe semanalmente es de 800 pesos, el cual se compone de las ganancias que obtiene en su negocio dedicado a impartir clases de zumba y del “gasto” que recibe por parte de su esposo.

“No, no me alcanza, al contrario, son más gastos, todos los productos son muy caros, transportarse en automóvil no es barato y los sueldos no suben”, enfatizó.

En Hidalgo, 39.1 por ciento de la población no puede comprar la canasta básica con el ingreso laboral de su hogar, reveló el indicador conocido como pobreza laboral, según constan datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

 

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