violencia

Adis Abeba.-

El gobierno de Etiopía decretó ayer el estado de emergencia en ese país, después de que el primer ministro Hailemariam Desalegn dimitió de su cargo, informaron medios locales.
El Consejo de Ministros decidió que el estado de emergencia entrara en vigor desde ayer, aunque no indicó cuánto duraría ni qué restricciones conllevaría, informó la televisión pública nacional, la Corporación de la Radiotelevisión Etíope (EBC).
El gabinete ordenó el estado de excepción “después de los recientes acontecimientos en el país que amenazan la seguridad”, y que le hizo considerar “crucial” promulgarlo, ya que “las amenazas de seguridad no pueden abordarse con los procedimientos de seguridad ordinarios”, dijo en un comunicado.
El ministro de Defensa Siraje Figessa aseguró que concretará públicamente los detalles del estado de emergencia.
Hailemariam Desalegn dimitió de su cargo, en el que llevaba casi seis años, así como de su puesto de presidente de la coalición gobernante, el Frente Democrático Revolucionario Etíope (EPRDF), “para ser parte de la solución de la preocupante situación que atraviesa el país”.
Al menos 10 personas murieron esta semana en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante una huelga de tres días en la región de Oromia, donde vive uno de los principales grupos étnicos del país.
Esta crisis ha provocado disputas entre los cuatro partidos regionales que conforman la coalición gobernante EPRDF, sobre todo entre los dos que representan a Oromia y Amhara y el dominante Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF).
El gobierno, presionado por las protestas, ordenó ayer la liberación de otros 380 presos políticos, principalmente de la región de Amhara, después de que fueron indultados y sus cargos retirados, según medios locales.

Comentarios