Los tenangos son piezas representativas de Hidalgo que deben su nombre al municipio de Tenango de Doria, de donde son originarios y en el que se agrupa la mayoría de artesanos que los realizan.
Pero recientemente, la marca española de fast-fashion Mango sacó a la venta prendas como playeras y suéteres con los bordados de tenangos en precios que van desde los 900 pesos hasta los mil 600, este no es el primer caso en que los tradicionales bordados se ven en productos de marcas reconocidas a nivel mundial; en 2014 la marca Hermes también sacó a la venta prendas con los bordados y se puede hacer mención del caso de la empresa Pineda Covalin, que utilizó el diseño en artículos como bolsas de mano.
La lucha persistente es para los artesanos que cada que ocurre un hecho como los anteriores buscan de nuevo proteger, más que el bordado, la tradición y el esfuerzo que significa esa expresión muy característica de Hidalgo.
La disparidad en el mercado es otra constante que hace que los artesanos malbaraten su producto o lo vendan al mejor postor, ya que muchos de ellos viven de ese arte.
¿Qué se puede hacer para que el bordado sea reconocido y no tomado a la voluntad de las marcas extranjeras? ¿Quién es el actor inmediato en el proceso para que se pueda proteger? ¿Qué tan viable sería que se le dé la denominación de origen? ¿Cuál sería la acción que se emprendería si estos casos continúan repitiéndose?
Libre por convicción Independiente de Hidalgo también retrata el arte y la tradición del bordado, de dónde surge y lo que representa para una comunidad que se siente orgullosa de esa expresión multicolor.

Historia y valoración del bordado

Rebeca López Patricio, originaria de la comunidad de San Nicolás, en Tenango de Doria, es artesana de ese municipio desde hace 30 años, y cuenta en entrevista a este medio las dos historias de cómo nació el tenango.
“Mi abuelita me dijo que fue por la necesidad de tener artículos para el hogar, como servilletas para las tortillas y adornos para las mesas; en las fiestas propias de la comunidad se da canasta de pan y se ponían los adornos encima de estas.”
La otra versión responde a que hay un lugar en la localidad llamado El Cirio, donde se refugiaban los antepasados, ocultándose de las peleas entre grupos étnicos.
“Dicen que se fueron a esconder atrás del Cirio, que son piedras gigantescas y ahí hay pinturas rupestres, dicen que con base en eso empezaron a dibujar en lienzos para luego bordar.”
Los bordados reflejan la naturaleza en forma de aves y plantas y, de acuerdo con Rebeca, cada persona colorea con hilos las figuras dependiendo del estado de ánimo e inspiración.
“Lo que se empezó a dibujar lo hacían en lienzos de dos metros por dos, porque antes lo que conocíamos era la manta de 200, manta en crudo del número 200, de ahí la dividieron en cuatro que son los caminos de 50 centímetros de ancho por dos metros de largo, últimamente hacen cualquier cosa, pero para empezar a hacer uno es saber qué se quiere hacer y expresar.”
Rebeca hace esos caminos y borda sus dibujos en otros artículos como gorras, monederos, aretes y los tradicionales quexquémitl, pero no tiene una marca que la respalde.
“Es muy difícil conseguir una marca, sinceramente a veces se las dan solo a los extranjeros, nosotros lo hemos intentado, hay varios grupos en Tenango que queremos marca; los de Fonart (Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías) han ido a capacitar y nos han dicho que a marca se debe llamar tenango y debemos estar todos juntos.”
De acuerdo con Iliana Ramos Escorza, directora general y creadora del concepto Quemitl Hidalgo, taller de formación empresarial y firma hidalguense, el uso de los bordado es un orgullo de cada uno de los pueblos de donde son originarios, ya que en cada una de las figuras representa algo de su forma de vivir, usos, costumbres, población, flora fauna, fiestas patronales, entre otras.
Asimismo, los colores que utilizan para su elaboración son diferentes de acuerdo con la región; estos bordados son importantes porque forman parte de una expresión para honrar la historia.
La directora de Quemitl también comentó que en esos tejidos plasman la vida de sus creadores, porque dejan parte de su vida y tiempo e incluso salud en su elaboración.

Mango y la copia del bordado

Recientemente, la marca española de fast-fashion Mango sacó a la venta prendas como playeras y suéteres con estampados de tenangos, por lo que artesanos y población en general se cuestionaron sobre tener los derechos iconográficos de los bordados.
Sobre ese caso, la directora de Quemitl expresó que es importante que los artesanos se unan para que los diseños no sean robados de esa forma; igualmente, expresó que el gobierno debe proteger y buscar mecanismos para su protección y pronunciarlos como patrimonio de la humanidad o del estado.
“El artesano y el estado no han sabido trabajar en equipo, es lo que ha originado el robo de esta iconografía.”
Además, las prendas con diseños de tenagos “estilizados o rediseñados” e impresos que se encuentran a la venta en la entidad, son más baratos y afectan a la economía de los artesanos.
“El hecho que estilicen la iconografía no quiere decir que lo haga diferente.”
Sugirió que es importante otorgar permisos para la venta de esos tenangos a empresas, así como la regulación para no denigrar el trabajo artesanal.
Rebeca López coincidió en que falta la ayuda de las autoridades y que los extranjeros siempre andan en la comunidad visitando a los artesanos.
“Fueron unas francesas y pienso que sí engañaron a los que estaban ahí, les empezaron a comprar, me parece que les daban, si cuestan 900, les pagaban mil para atraer a la gente. Me explica el profesor Ezequiel Vicente que un día fueron a su casa y que le dijeron que tenía que ir a la Ciudad de México, había un evento muy grande con diputados, senadores y gente del extranjero para registrar la marca, creo que era de parís, pero lo engañaron, solo le dieron una máquina para hacer bastillas y ellos se quedaron con lo demás.”

 

Otras marcas
que han usado el bordado de los tenangos incluyen en 2014 a Hermes y Pineda Covalin, que ocuparon el diseño en mascadas, trajes de baño y bolsas

A la fecha, el IMPI
ha declarado la protección de 14 denominaciones de origen en el país, entre ellas el ámbar de Chiapas, arroz de Morelos, café de Veracruz, chile habanero de la península de Yucatán, tequila de Jalisco y vainilla de Papantla

 

 

 

 

 

 

 

Viabilidad de la denominación de origen

 

Para Kenia Montiel Pimentel, subsecretaria de participación social y fomento artesanal, de la Secretaría de Desarrollo Social de Hidalgo, la denominación de origen es algo muy complicado de obtener.
“Muy pocos estados lo han logrado, como Veracruz con el café o Jalisco con el tequila; son productos que solamente existen en ese lugar en todo el mundo, por ejemplo el agave azul, solo se da en Jalisco, es por eso que para ellos ha sido más sencillo.”
En el caso de los bordados es más difícil ya que, explicó, los materiales como la tela e hilos no solo se encuentran en ese municipio.
“Lo que tenemos que resguardar es la técnica del bordado, buscar la certeza sobre todo de protección a la técnica del diseño del bordado; estamos buscando otros mecanismos para que se tengan contempladas en la Ley de Cultura Estatal y nosotros estar promoviendo que se junten los artesanos, se registren como sociedad cooperativa y registren su marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), eso sirve de mucho.”
En 2014, la sociedad cooperativa Tenangos Bordados de Hidalgo obtuvo el registro de marca colectiva ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), el cual protege específicamente los bordados, esta es una de las marcas que ya tienen un registro, pero faltan muchos artesanos, tan solo en Tenango de Doria se enumeran mil 700 bordadores.
En caso de obtener la denominación de origen, se protegería la técnica y uso.
“Sería lo ideal porque se respetaría la cosmovisión, todo lo que implica la herencia cultural del bordado; estamos trabajando con un grupo de investigadores para realizar investigación social en el municipio para de alguna manera proteger los usos y costumbres de la comunidad.”
La subsecretaria dijo que lo más viable es enlistar acciones dentro de la Ley de Cultura Estatal; no es la primera vez que las autoridades traen el tema a la administración en turno, sin embargo aun no se concreta nada.
Respecto al caso Mango, este diario informó en días pasados, y de acuerdo con la delegada estatal de la Secretaría de Economía (SE) Grissell Ubilla Ramírez, que son los artesanos, en específico quienes tienen la titularidad de la marca colectiva Tenangos Bordados de Hidalgo, quienes podrían emprender acciones legales contra la empresa española por el presunto plagio de estos en sus prendas de vestir, lo cual Kenia Montiel reafirmó.
“Hasta el momento no tenemos conocimiento de que se haya vendido a la empresa el diseño, pero los artesanos pueden demandar o hacer cualquier pronunciamiento, si se diera el caso en el que el bordador reconociera como suyos los diseños y esté la marca registrada.”

En el Congreso

Marcelino Carbajal Oliver, diputado del distrito 09 con cabecera en Metepec, refiere que es muy importante poner el tema ante el Congreso para que se respalde el origen de los tenangos bajo un estudio, para que no se clonen en otros países.
“En la Comisión para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas hemos hablado sobre el tema y estamos analizando cómo abordarlo para asegurar la marca y las raíces de nuestros tenangos, no podríamos decir nada más hasta que tengamos el estudio bien hecho.”
Para la subsecretaría de participación social y fomento artesanal es también una cuestión de empoderamiento al artesano y promover el arte, los diseños y la herencia cultural que se transmite.

Este diario buscó
en la página oficial de Mango el suéter con los diseños de tenango, la prenda ya no se encontraba en el catálogo online

 

 

 

Disparidad en los precios

Una cuestión que no ayuda a los artesanos es el famoso regateo; al respecto, Ileana Ramos comentó que es un fenómeno que no ha podido detenerse, puesto que el mexicano no da el valor que merece al trabajo de los artesanos, incluso llegan a ser racistas con las personas de los pueblos indígenas.
“El trabajo de un artesano vale tanto como el de un profesional” expresó Ramos Escorza.
Quemitl Hidalgo es un taller de formación artesanal, donde mujeres de la Huasteca hidalguense y Otomí Tepehua son capacitadas en el uso de nuevas telas, alta moda, para que su trabajo sea mejor remunerado y aumente en su calidad.
Del otro extremo están los artesanos de San Nicolás, que al tener necesidad de vender algo, lo ofrecen en el precio que los compradores quieren pagar.
“Pienso que un camino de estos debería valer por lo menos 15 mil pesos, en uno de los animalitos nos podemos tardar hasta ocho horas; el mismo presidente nos reconoce que ganamos 10 centavos la hora bordando tenangos.”
Como propuesta para tomar en cuenta el valor al trabajo artesanal, Ileana Ramos sugirió buscar canales nacionales e internacionales para la venta de esos productos y así evitar que los artesanos bajen el precio de sus productos, ya que las personas de otros países no recurren al regateo.
También sugirió buscar que siempre se pague de manera justa a los artesanos y que ellos pongan el precio; asimismo, invitó a la población a preguntar el tiempo de elaboración de la pieza, esto desde su inicio hasta que queda completa, antes de regatear.
En tanto, la subsecretaría de participación social y fomento artesanal manifestó que es lamentable que en la comunidad se venda a un precio y empresas lo aumenten mucho más y que algunos artesanos colocan sus productos en Hidarte, cuya ganancia es enteramente para los artesanos.
Mientras las autoridades vuelven a poner en la mesa el caso y emprenden acciones para proteger un legado que distingue al estado, los artesanos continúan exponiendo esa parte de la riqueza cultural de Hidalgo.
“Es un orgullo para mí, a veces nos dicen que debemos valorar más nuestro trabajo, sí lo hacemos, me gusta hacerlo, son nuestras raíces, nos dicen que nos dediquemos a otra cosa, pero es lo que sabemos hacer. Compren tenangos, valoren nuestro trabajo, porque al comprar una prenda o un camino ayudan a la gente otomí a llevar el pan a su mesa”, finalizó Rebeca López.

De acuerdo con la Secretaría de Economía (SE), los elementos y condiciones de una denominación de origen consisten en:

  • Un producto
    de características únicas, calidad especial que lo individualizan entre los productos de su misma especie
  • Características,
    o calidad especial derivadas exclusivamente de factores naturales y humanos
  • El producto es identificado
    o designado con el nombre del lugar en que se produce

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