Mañana el cabildo de Pachuca celebrará una sesión trascendente para la vida de los pachuqueños: discutirá la modificación del contrato de los parquímetros y el convenio para que el Club Pachuca pague impuestos a través de donaciones. Sobre los parquímetros, es un tema sensible en virtud de que la medida provocó el enojo de vecinos y automovilistas, quienes no están de acuerdo en que una empresa privada obtenga ganancias por el uso del espacio público. Y menos cuando existen condiciones desventajosas para el ayuntamiento, como lo plantea el contrato que avaló, en su tiempo, el exalcalde Eleazar García Sánchez con el apoyo del cabildo. Lo que se planteará y que, según fuentes acreditadas, ya está “planchado” entre las distintas fuerzas políticas representadas en la asamblea municipal, es que el porcentaje que obtenga el ayuntamiento por el uso de los parquímetros sea mayor. Que crezca de 10 a 40 por ciento, lo cual ya evidencia un trato al menos decoroso para la autoridad municipal. Y por otra parte, el nuevo convenio implicaría descartar 500 lugares más para instalar parquímetros en calles de la capital de Hidalgo. Esto también sería un alivio para cientos de pachuqueños que ya esperaban con temor la aparición de cajones de estacionamiento concesionados frente a sus casas o negocios. Falta ver, sin embargo, con detalle cómo será el nuevo contrato. También será trascendente ver cómo será el nuevo convenio entre la alcaldía y el Club Pachuca respecto al cobro de impuestos por la celebración de partidos de futbol en territorio capitalino. De lo que se trata es que el ayuntamiento y la ciudad perciban una contribución justa por la actividad del club de futbol Pachuca. No se trata de ahogar al equipo, pero tampoco que sus contribuciones parezcan más las migajas que deja un rico tras desayunar en un parque. De filón. Tiene razón Carlos Henkel, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, cuando dice que quien le debe dinero a sus agremiados es el ayuntamiento de Mineral de la Reforma, no el alcalde en turno. México es un país de instituciones, no de tenderos.

Comentarios