Nuestro país está tan mal, que los casos de corrupción ya no asombran. Para que sean nota, como decimos los periodistas, deben tener un elemento que sea diferente al grueso de la información que todos los días nos abruma. Cuando sabemos de jueces que son suspendidos por su “notoria ineptitud”, o cuando nos enteramos de exfuncionarios que se atrincheran en la sede del Poder Legislativo federal para evitar ser aprehendidos, es difícil que algo nos sorprenda. Pero, bueno, en materia local también tenemos nuestros personajes, nuestros Duarte. Nosotros tenemos, por ejemplo, al exalcalde de Santiago de Anaya Fidencio Gachuz Ramírez, quien ahora enfrenta dos órdenes de aprehensión de parte de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo por falta de comprobación de recursos y fraude. Según el actual alcalde Jorge Aldana Camargo, quien le antecedió en el cargo provocó un daño terrible a un municipio “indígena pobre”. ¿A qué se refiere el alcalde Aldana? ¿Exagera con sus adjetivos al municipio? Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), no. De acuerdo con datos del Coneval de 2010, en Santiago de Anaya 72.8 por ciento de la población es pobre (10 mil 427 habitantes). De ese total, 8 mil 191 (57.2 por ciento) vivían en pobreza moderada, mientras que 2 mil 235 (15.6 por ciento) se encontraban en pobreza extrema. En ese municipio, y como sucede en otros que destacan por la precariedad con que vive su población, duelen más los casos de corrupción. Por eso tiene razón el actual alcalde Jorge Aldana cuando dice que Gachuz dañó gravemente al ayuntamiento. Porque dijo que construiría una planta tratadora, para la cual el municipio recibió 4 millones de pesos, y hoy no existe, nunca se llevó a cabo, aunque el dinero sí fue depositado. Pero además, el exalcalde dañó el patrimonio del ayuntamiento porque no dejó vehículos ni maquinaria pesada que le pertenecían a los santiaguenses. Gachuz y su tesorero, quien también tiene órdenes de aprehensión, donaron indebidamente una pipa que a su vez Pemex había regalado al ayuntamiento. Y por si fuera poco, el exalcalde Fidencio Gachuz y los integrantes de su cabildo cobraron el triple de aguinaldos. Estos son los datos que hacen que este caso de corrupción, que se pierde entre cientos de los que nos enteramos diariamente, destaque, llame nuestra atención, sea nota. El exalcalde ya tiene una orden de aprehensión en su contra. Aunque eso, en nuestro país, solo significa que tiene órdenes de aprehensión. Ya veremos. De filón. Ayer la secretaria de la Contraloría Citlali Jaramillo anunció que el gobierno estatal concentrará esfuerzos para erradicar la pobreza en los cinco municipios más marginados de la entidad: Yahualica, Huehuetla, Calnali, Tepehuacán y Xochiatipan. Se trata de una estrategia que no es nueva y que desgraciadamente no ha arrojado resultados. Pero démosle el beneficio de la duda.

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