Tras la reciente apertura de la empresa, luego del siniestro ocurrido el año pasado

Pachuca.-

Tras la apertura de la empresa Tridente, pobladores de Tepojaco, en Tizayuca, manifestaron su rechazo y preocupación. La compañía se negó a abrir las puertas y abordar el tema de la reciente apertura.
Esta semana, Tridente reabrió sus puertas tras la suspensión que Protección Civil le otorgó por el siniestro ocurrido en septiembre de 2017, en donde una explosión generó una nube tóxica.

Desde ese mes, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decretó, como medida de seguridad, la clausura parcial temporal de la empresa Agroquímica Tridente SA de CV por el manejo inadecuado de residuos peligrosos generados y el riesgo que estos representan para la población y el ambiente, luego de incendiarse más de siete toneladas de insecticidas en sus instalaciones.
El 13 de septiembre de 2017, alrededor de las 17 horas, se registró un incendio al interior de la empresa Agroquímica, que produce plaguicidas; tres horas más tarde, el siniestro fue controlado.

Durante ese lapso de tiempo, se consumieron aproximadamente 7.5 toneladas de dos tipos de insecticidas conocidos como clorpirifós (cuatro toneladas) y cipermetrina (3.5 toneladas).
El incidente es recordado por todos, incluso los trabajadores, quienes a las afueras de la empresa ya portan el uniforme azul con el logo de la empresa.
Los pobladores detallaron que la nube podía verse desde la entrada de la localidad y culpan a la empresa por los múltiples daños a la salud, más allá del accidente.

Ahora con la reapertura no solo hay enojo entre la población, también preocupación por las sustancias que maneja la empresa, por si el protocolo de atención falla o si ocurre otra explosión más grande, lo que implicaría la pérdida de más vidas humanas.
En octubre, el gobierno del estado envió un pronunciamiento sobre el incidente del 13 de septiembre, que tuvo como consecuencia una muerte; por su parte, autoridades de Salud informaron que los familiares solicitaron el procedimiento para conocer las causas específicas del fallecimiento de un hombre de 56 años.

El sujeto murió luego de permanecer un mes hospitalizado tras la explosión registrada en Tridente; al respecto, los tres órdenes de gobierno, cada uno dentro de su ámbito y facultades, determinaron que la empresa dejara de operar.
El gobierno estatal indicó que las autoridades federales competentes realizaron una investigación minuciosa a la empresa para lograr un dictamen integral del siniestro presentado.
Para conocer más detalles, esta mesa de redacción hizo un recorrido por la zona. “Busque al licenciado Lomelí de gobierno, él le dará información”, dice un hombre que atiende apenas por una pequeña rendija de la puerta.

La entrada da hacia un campo no habitado, la empresa está en medio de otro grupo de compañías.
La población pasa por ese lugar todos los días para tomar el transporte y acceder a la vía principal de Tepojaco, así como comprar en los principales establecimientos.
En la empresa el cemento aún está fresco, parte de la adecuación y limpieza tras siete meses de pausa; los trabajadores de la entrada siguen sus labores.
Es evidente el cerco de la compañía, “llama a oficinas centrales”, “aquí no hay nada, habla con el subsecretario Lomelí”.

Del otro lado de la carretera la reacción es más reacia: “No queremos aquí a la empresa”.
Acusan falta de transparencia en la reapertura, además de que no han informado a los pobladores cuál es el estatus sobre los permisos de reapertura.
Los vecinos han sido tajantes en su postura, desean saber más información de la planta y sus medidas de seguridad.

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