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Tepoztlán, Mictlantecuhtli y las firmas para Marichuy

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El olor a cempasúchil y copal en medio de esa atmósfera de color, mística y nebulosa, característica de la fiesta de Día de Muertos en México, se sentía en cada poro de la piel. Las miradas reflexivas en el recuerdo, el dolor y la alegría de la memoria de nuestros muertos bailaban en el humo con las almas de los difuntos visitantes. La ofrenda, dedicada a uno de nuestros extraordinarios artistas y caricaturistas contemporáneos, Eduardo del Río Rius, montada en el corazón de Tepoztlán, en el corazón de la digna resistencia del plantón del palacio municipal, fue cobardemente destruida y saqueada a primeras horas de la mañana del 2 de noviembre por los esbirros del gobierno estatal, dirigidos por el vende patria Graco Ramírez, los mismos que al día siguiente arremetieron desde un grupo de choque contra mujeres, niñas y niños en un acto de supina y grotesca cobardía con la complicidad del presidente municipal Lauro Salazar, quien, gran cobarde, se fue a esconder, literalmente, en su oficina. Gente herida y en shock. La Policía municipal, como siempre cómplice, abrió el paso para la huida de los esquiroles, entre ellos personal administrativo del municipio, comandado por trabajadores del exedil de Tepoztlán, inmiscuido en el ecocidio de hace unos meses y señalado por el pueblo como golpeador, traidor y vendido.
En estas condiciones de violencia y persecución a las manifestaciones pacíficas como el plantón en defensa de la tierra instalado por los Frentes
Unidos en Defensa de Tepoztlán y con el agravante de los ataques a las tradiciones, usos y costumbres de los pueblos, es como se está llevando a cabo la recolección de firmas para la candidatura independiente a la presidencia de la República de Marichuy, vocera del Consejo Indígena de Gobierno. A todas luces el gobierno y la partidocracia acumulan su miedo y la persecución a las luchas y movimientos sociales se acrecentará como estrategia de distracción, de desgaste y divisionismo para evitar a toda costa y obstaculizar abiertamente el registro de las candidaturas independientes y concretamente la de María de Jesús Patricio Martínez Marichuy, por ser portavoz de una propuesta de gobierno horizontal que mande obedeciendo y que construyen los pueblos originarios desde el Consejo Indígena de Gobierno y el Congreso Nacional Indígena, para que todas y todos estemos representados, sin reproducir las formas de dominación a las que el pueblo de México ha sido sometido durante siglos. Una propuesta, que literalmente está comenzando a echarle a perder a los partidos políticos y sus parásitos, el bacanal del que se han servido durante tantos años. Sobre todo a las seudoizquierdas mesiánicas de la Regeneración Nacional y la Revolución Democrática que no pierden la menor oportunidad para sacar su verdadera naturaleza racista, misógina y clasista y desde ahí atacar por las vías de la estadística electorera, o el discurso gubernamental sobre infiltraciones del salinismo en la lucha zapatista y deslegitimar a los pueblos originarios cada vez que sienten amenazados sus intereses partidistas y ambiciones personales mezquinas.
Así, en este carnaval de buitres y chacales, se usarán los recursos más perversos, cobardes y ruines para tratar de detener lo que se viene inevitable: se les acaba la fiesta. Los finqueros y patrones, así como sus esbirros y lacayos, ya tendrán que rendirle cuentas a la justicia y al pueblo. Destruir una ofrenda y robarla, porque hasta una escultura hecha por artistas solidarios con la defensa de Tepoztlán se llevaron, en Día de Muertos, es un sacrilegio, una ofensa a los usos y costumbres de nuestro pueblo, a las tradiciones de los pueblos originarios y una condena con el inframundo, Mictlantecuhtli desde el Mictlán sabrá cobrarse a su debido tiempo y por supuesto el maestro Rius, a quien le interrumpieron su primera fiesta, no perdonará la ofensa. Nosotros tampoco. Y la recolección de firmas sigue.

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