El pasado jueves 23 de mayo fue presentado el primer avance de Terminator: Destino oscuro, nueva cinta de la franquicia del cíborg asesino del futuro que será una secuela directa de Terminator 2 (1991), olvidando las tres cintas que se han hecho en estos 28 años. Marca el regreso de James Cameron como productor, Arnold Schwarzenegger y sí, la legendaria Linda Hamilton. Así que, en vísperas de su estreno en noviembre, decidimos listar cada una de las pelis de esta serie, de la peor a la mejor, así que vengan conmigo si quieren vivir…

Pilón. Terminator: Destino oscuro (2019). Dirigida por Tim Miller (Deadpool), resulta el último intento de revivir a una franquicia herida de muerte. El tráiler del filme nos revela cosas importantes: es la secuela de T2; el nuevo cíborg asesino posee un endoesqueleto y exoesqueleto, por lo que tenemos villano por partida doble; habrá una exterminadora mujer que es casi humana; Linda y Arnie ya están viejitos, y parece que ahora Skynet no anda tras Sarah Connor. Aunque nos faltó saber qué pasó con John Connor, y medio nos da el patatús de que sea una pésima película, no nos queda nada más que esperar a que vea la luz a finales de año.

5. Terminator 3: La rebelión de las máquinas (2003). La expectativa por esta película era enorme, ya que durante 13 años el equipo y elenco original había dicho “NO” a la idea de una tercera parte. Sin embargo, convencieron a Schwarzenegger de participar en un filme que se pretendía muy oscuro y terminó causándonos humor involuntario. Si bien la dirección de Jonathan Mostow (U-571) es decente, tenemos a una Terminatrix que rifa y su historia nos presenta cómo Skynet se levanta en armas contra la humanidad; no podemos dejar pasar que se siente ajena al universo creado por James Cameron con situaciones como el amado T-850 tratando de ser gracioso y a un John Connor indeciso de asumir su papel como líder.

4. Terminator: La salvación (2009). Debemos reconocerle que es la más propositiva de todas las secuelas que aparecieron sin la bendición de James Cameron: se sitúa en el futuro durante la guerra contra las máquinas, nos muestra cómo opera Skynet y marca el inicio de la producción de los exterminadores. No obstante, su ejecución es nefasta: recicla secuencias de acción en la filmografía de su director McG (Los ángeles de Charlie 1 y 2), revela giros de tuerca al por mayor, presenta a un Arnie en CGI mal hecho y carece del espíritu de la serie. Una lástima, porque pudo ser el punto de frescura que, en su momento, se necesitaba.

3. Terminator: Génesis (2015). Luego de la desazón provocada por T3 y T: La salvación, el director Alan Taylor (“Juego de tronos”) se propuso rescatar la serie por medio de un replanteamiento que incluyó viajes en el tiempo durante… ¡viajes en el tiempo! Así, T: Génesis nos regresó a los hechos de T1 combinados con T2, para finalmente establecerse en nuestra época, en la que un sistema operativo se convertirá en Skynet. Así que para cumplir su cometido, la malvada red envía al T-3000, cíborg que resulta ser John Connor, mientras que los buenos recurren como siempre a Arnie, aunque ahora ya posee canas. Si bien juega con la nostalgia y tiene el ánimo de aportar algo a la serie, resulta sumamente confusa si uno no es fan de Terminator. Si hubiera sido un filme inédito, probablemente la crítica y la taquilla hubieran sido más condescendientes con ella.

2. Terminator (1984). En la década de 1980, el temor por un nuevo conflicto bélico, cataclismos nucleares y el avance tecnológico eran una constante. El novel cineasta James Cameron aprovechó esta coyuntura para presentar su visión de una guerra en el futuro entre hombres y máquinas. Skynet, la inteligencia artificial que pretende la destrucción de la humanidad, se las arregló para descubrir los viajes en el tiempo, así que envía a un cíborg de infiltración llamado T-800 para asesinar a la madre del líder de la resistencia antes de que este fuera concebido. La humanidad, por su parte, envía a un soldado pelavacas a proteger a la joven. El resultado: el origen de una franquicia que a 35 años de su estreno todavía nos vuela la mente.

1. Terminator 2: Día del juicio (1991). Tuvieron que pasar siete largos años para que James Cameron forjara una secuela digna de su Terminator, pero la espera valió la pena: no solo supera a la original, sino que sentó un precedente sobre cómo deben ser las películas de acción y ciencia-ficción: trepidantes, estimulantes, introspectivas y con una historia que nos deje pegados al asiento. Así que T2 mejora todo lo de su predecesora al cubo, presentándonos un temible T-1000, a una Sarah Connor badass que prepara a su hijo para ser el líder que el futuro necesita, a un John Connor adolescente que trata de entender su lugar en el mundo y a un entrañable T-800 que nos cuestiona constantemente en dónde reside nuestra humanidad.

¿Están de acuerdo con esta lista? Ahora solo nos queda esperar a que el futuro nos alcance, ¡hasta la vista, baby!

@Lucasvselmundo
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