“El número es la esencia del Universo”
“Pobre no es el hombre cuyos sueños no se han realizado, sino aquél que no sueña”
Marie von Ebner

Parte importante en la vida del ser humano son los números, pero, ¿Por qué son importantes? El número es al igual que una letra, un signo gráfico o conjunto de signos gráficos que en esta ocasión, representan una cantidad cualquiera si juntamos más de dos de ellos. Los números son una forma de comunicación universal, aquí no es necesario hablar de una lengua en particular, en sí, los números son un lenguaje que todos podemos entender, al igual que las notas musicales; por lo que los números y las notas musicales son lenguajes universales.

Desde el punto de vista matemático, los números son los que expresan una cantidad con relación a la unidad de cómputo, que es el resultado de contar los elementos que forman un conjunto.

Los números han sido siempre compañeros del ser humano desde los tiempos más remotos y siguen en la actualidad al servicio del progreso. En el transcurso de cinco milenios, distintas clases de números han surgido para la resolución de problemas que cada día son más creativos. Sabemos que el desarrollo numérico ha permitido contar, ordenar, situar, comparar, repartir, calcular, codificar… y sobre todo, disponer de un lenguaje que es esencial para la vida diaria y para el desarrollo de la ciencia y de la técnica. Debemos hacer conciencia que en cada actividad que realizamos ya sea técnica, comercial, científica o simplemente práctica los números son parte importante, están presentes y gobiernan todo.

Anteriormente el hombre utilizó su ingenio para contar a partir de piedras, palos, nudos de cuerdas o sencillamente sus dedos. Sus vestigios se remontan hasta Mesopotamia, tenían forma de cuña y se escribían inicialmente en tableros pequeños de arcilla; el sistema de numeración se adoptaría posteriormente a partir de símbolos gráficos diferentes por los griegos y los romanos.

Nació este pensamiento matemático por la necesidad del hombre de enumerar sus animales, contar sus objetos y más aún, el paso del tiempo; y precisamente surge en Cretona, en la antigua Grecia del siglo VI aC en el año 546 el nacimiento de una talentosa mujer, aunque pertenecía a una sociedad demasiado conservadora, se aceptaban a las mujeres como miembros de la comunidad en iguales circunstancias que los hombres, ambos tenían los mismos derechos y deberes, ella es Théano de Crotona, su padre fue Milón, prodigioso atleta olímpico, estudioso de la filosofía y las matemáticas, además fue el hombre más rico de Crotona y de la época, quien apreciaba todo tipo de conocimientos y más aún el valor de las ciencias y las artes, por lo que fue a mecenas de Pitágoras para inscribir a su hija para que asistiera a clases, quiso que se instruyera y aprendiera la ciencia matemática, y fue de esa forma discípula de Pitágoras una vez que tuvo la edad que se requería para iniciar sus estudios en esa escuela, (Kline, 1999).

Cosa increíble, que en esa época en muchos lugares no se aceptaba a mujeres para estudiar, en esta escuela de Pitágoras fue diferente, y existe un listado de estudiantes de su escuela en la que se aprecian los nombres de 17 mujeres que estudiaron ahí.

En Crotona en el siglo VI aC, la mujer estaba marginada de las actividades científicas, pero, aspecto curioso, en la escuela de Pitágoras no existía tal discriminación, no existían prejuicios y se recibían por igual a hombres que a mujeres. Théano se esmeró en sus estudios trabajando con verdadera dedicación y años más tarde fue maestra en esa escuela. En ese período es cuando surgió esa gran matemática original y brillante de la cual algunas otras civilizaciones vecinas como Babilonia y Egipto, retomaron algunos elementos de ella.

Théano de Crotona es reconocida como la primera mujer matemática, siendo ella tan antigua como el propio término, que fue atribuido por Pitágoras de Samos. El que es considerado como primer matemático fue Tales de Mileto y por otra parte a Pitágoras como el padre de la matemática; por lo que a Théano se le otorgó el título de ser la primera mujer matemática, además fue también una precursora de la investigación científica por sus conocimientos tan elevados sobre medicina y astronomía. A ella se le atribuyen varios escritos de tratados referentes a las Matemáticas, Física y sobre la proporción áurea, (Nomdedeu Moreno, 2000).

Surge en esa historia el amor, ese amor que todas llevamos consigo, Théano se enamoró de su gran maestro Pitágoras quien era mucho mayor que ella 30 años aproximadamente, se casaron y procrearon tres hijas. Algunos historiadores manejan ese acontecimiento diciendo que Théano era su hija. Ella con su maternidad no dejó nunca de trabajar en la escuela, posteriormente sus hijas trabajarían con ella. Se inclinó por el estudio de la cosmología y a la escritura de los tratados de matemáticas, en específico acerca de la proporcionalidad de la física y la medicina. Ella creía y defendía que todos los objetos materiales estaban compuestos por números naturales, por lo que la medida de cualquier objeto se podía expresar con una medida exacta.

Pero, todo tiene un principio y un fin, la escuela terminó por la guerra que se desató en toda la ciudad de Sibaris, en la que existió un total descontento en Crotona específicamente contra de Milón y Pitágoras, por lo que la gente incendió dicha escuela y donde Pitágoras perdió la vida junto con muchos de sus discípulos entre las llamas pero, Théano logró salvarse junto con sus hijas. Tiempo más adelante decidió continuar las enseñanzas de Pitágoras en Grecia y Egipto.

Los conocimientos de Théano fueron cada vez más lejos, ramificándolos en otras ramas del conocimiento. Sus principales obras son: una biografía de Pitágoras, un teorema sobre la proporción áurea, varias aportaciones a la teoría de números, a la teoría de poliedros regulares, a la Cosmología, al origen de Universo, a la física, a la medicina, a la psicología infantil y un tratado “Sobre Piedad” (Figueiras, 1998).

Cabe mencionar que las mujeres han tenido que luchar incansablemente para ser parte activa en el desarrollo de la ciencia y en especial en las matemáticas. En la historia se han destacado innumerables mujeres científicas, las que han luchado fuertemente por sus ideales, hasta logar alcanzar sus objetivos y realizarse en ello.

“Siempre tendremos la STEM con nosotros. Algunas cosas desaparecerán de nuestra vida, pero siempre habrá ciencia, ingeniería y tecnología, Y siempre, siempre, habrá matemáticas”
Katherine Johnson

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