Ayer concluyó la entrega de constancias de mayoría para todos los cargos de elección popular que estuvieron en juego durante la pasada elección en nuestra entidad. Los últimos en recibir el documento fueron los senadores electos Angélica García Arrieta y Julio Menchaca Salazar, quienes serán la voz de la entidad en la Cámara alta junto con Nuvia Mayorga, quien llegó por el principio de primera minoría. Con el acto de ayer, se cierra la etapa electoral y quienes obtuvieron la mayoría tienen enfrente el reto de construir una agenda que cumpla con las expectativas ciudadanas. En el caso de Hidalgo, tenemos un escenario inédito tanto para la Cámara de Diputados local como para las dos que conforman el Congreso de la Unión. Al igual que en todo el país, los legisladores hidalguenses electos bajo los colores de Morena tendrán un papel preponderante y tendrán en sus manos asuntos tan importantes como la distribución del presupuesto público, la revisión de la cuenta pública estatal y, lo más importante, jugar por primera vez a ser un contrapeso real al Poder Ejecutivo estatal. Los tiempos que vivimos después del primero de julio pasado son inéditos e Hidalgo no es ajeno a esa dinámica nacional. Menchaca y García Arrieta, así como los demás diputados electos, tanto federales como locales, deben aprovechar el tiempo y aterrizar sus ideas en un programa a la altura de la confianza que les otorgó la ciudadanía, lo cual no es poca cosa. De filón. El programa Hidalgo te nutre, anunciado desde el inicio de la actual administración estatal, sigue sin ser aplicado. La intención, según el gobernador Omar Fayad, es terminar con los vicios clientelares de otras estrategias contra la pobreza tales como la entrega de despensas. La idea es pertinente, sobre todo a la luz de lo que ocurrió en las pasadas campañas. Lo único es que quizá no se han dado cuenta que los primeros dos años de esta administración ya se fueron. El tiempo se les acaba.

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