Con pandemia y todo arrancó ya el proceso electoral 2020-2021, el “más grande y complejo”, señaló el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral Lorenzo Córdova, porque se renueva el Congreso federal, 15 gubernaturas, legislaturas de 29 estados y a las y los integrantes mil 907 ayuntamientos.

El tema, sin duda, refiere al sistema democrático mexicano mismo y a las pugnas (alianzas y desencuentros entre partidos), pero sobre todo alude a la ciudadanía y sus derechos que no se resumen nada más en tener voz a través del voto.

Estos derechos se fincan en algo aparentemente sutil pero contundente: qué queremos ver, oír y leer. En suma, qué debiéramos recibir como audiencias maduras e independientes, críticas.

En este supuesto, y antes de que las y los ciudadanos nos veamos avasallados por mensajes y acciones invasivas, evasivas y quiméricas, la Asociación Mexicana de Defensorías de Audiencias (y de lectores) (AMDA) publicó un exhorto a los medios de información para que recuerden su responsabilidad y actúen como deberían, es decir, atendiendo las necesidades de la ciudadanía, de sus públicos.

Vale así la pena reproducir este documento que no tiene desperdicio, porque en la solicitud se evalúan los déficits y el largo camino para tener información de calidad y responsabilidad desde los medios infocomunicativos en México: “La AMDA reconoce la importancia y responsabilidad social de todos los partidos políticos, las plataformas digitales y los medios de comunicación desde los cuales debe fomentarse el pluralismo y contribuir a hacer efectiva la posibilidad y oportunidad a toda la ciudadanía para tener acceso de manera equitativa, oportuna y veraz al máximo de opiniones y/o informaciones con el objeto de tomar una decisión informada respecto del rumbo que tomará el país.

Ante ello y con el fin de elevar la calidad del debate y la pluralidad de información en aras del fortalecimiento democrático de nuestro país, la AMDA comparte las siguientes recomendaciones y exhorta a todos los actores políticos de los procesos electorales, a respetar en todo momento los derechos humanos a través del respecto irrestricto de los derechos de las audiencias.

Uno. Erradicar el uso de estereotipos de cualquier índole en aras de atender las recomendaciones hechas por diversos organismos nacionales e internacionales.

Dos. Reconocer que todos los actores políticos participantes en el proceso electoral son merecedores de respeto, por lo que deberá honrarse sus derechos en la información que difundan en sus campañas políticas.

Tres. Proteger y hacer efectivo en todo momento el Interés Superior de la Niñez y los derechos de niñas, niños y adolescentes, en lo que respecta al contenido de los mensajes de los diversos actores políticos. También debe ponerse especial atención en los horarios de transmisión en protección a la infancia para la difusión de las campañas políticas.

Cuatro. Promover la inclusión y la accesibilidad para todas las personas con discapacidad, a través de las herramientas audiovisuales señaladas en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, tales como el subtitulado oculto, lengua de señas y audio descripción, para con ello procurar la eliminación de barreras informativas.

Cinco. Procurar que los contenidos difundidos en medios de comunicación, consideren la diversidad y pluralidad y por ende promuevan la inclusión y tolerancia.

Seis. En sus contenidos respetar lo establecido en el artículo sexto de la constitución respecto a la prohibición de la transmisión de publicidad o propaganda presentada como información periodística o noticiosa.

Siete. Respetar las disposiciones de la legislación electoral relativas a la difusión de campañas.

Confiamos en que los actores políticos y todos los involucrados serán garantes de los derechos de las audiencias en el marco de los Derechos Humanos Ciudad de México, septiembre 2020.

” En resumen, concluimos con este exhorto a los medios que tenemos problemas serios como sociedad de la información y como público que somos, podemos enumerar las recomendaciones como fiel reflejo de lo que adolecemos en contenido de medios: estereotipación, falta de responsabilidad y respeto por las personas y los personajes, se ignoran los derechos de la niñez y las y los adolescentes, se invisibilizan aún a personas de capacidades diferentes o de otras etnias, no hay diversidad cultural ni inclusiva y la publicidad es engañosa si media la propaganda pagada.

Buena radiografía este llamado de la AMDA, nos queda insistir, divulgar y protestar porque se cambien, se reformulen o se piensen los contenidos desde los derechos de los diferentes públicos de medios.

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