‘No tienes que ser una princesa’

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Miguel de la Vega / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “No soy una calculadora humana”, explica divertida Ana Paula Jiménez Díaz luego de haber ganado la Medalla de Plata en la Olimpiada Europea de Matemáticas para Niñas (EGMO). Detrás de esa niña de 15 años que es fan de los italianos de Il Volo y que se sonroja con facilidad, hay una mente brillante que ve las matemáticas de forma abstracta, no como una ecuación en busca de un resultado, sino como un proceso creativo.

 

¿Cuándo descubriste que eras buena para esto?

Desde chiquita me gustaron las matemáticas, pero hasta primero de secundaria que entré a lo de las olimpiadas me di cuenta de que sí era muy buena.

 

Tienes 15 años, ¿a qué le llamas chiquita?

Desde la primaria en la escuela, ahí con las mecanizaciones, las sumas, las restas…

 

¿Te dijeron o tú te diste cuenta de que tenías una capacidad especial?

Fue una mezcla de las dos, porque mis compañeros de la escuela se dieron cuenta y siempre me pedían ayuda para entender las clases.

 

Todo el mundo te quiere copiar…

Jejeje, sí.

 

¿Y los dejas?

No. Me gusta que ellos piensen.

 

¿Y tú cómo te ves?

Me considero bastante crítica, como que suelo decir mi opinión sobre las cosas. No soy una niña que se queda callada.

 

¿Y eso no te mete en problemas?

Un poquito.

 

¿Quién te metió en las competencias?

Isabel Hubard nos invitó a los entrenamientos a la UNAM. Ahí nos empezaron a enfocar a que no se trata de buscar una respuesta cerrada, sino que es un pensamiento creativo.

 

¿Creativo, por qué?

Porque no es como muchos se imaginan que las olimpiadas son puras sumas y puras restas a ver quién las hace más rápido. Nos dan una lista de problemas y los tenemos que resolver, pero tienes que ser muy creativo, tener un pensamiento abstracto para lograrlo. En los exámenes, de hecho, no es una hojita donde pones el resultado, sino que se califica todo tu procedimiento.

 

¿Todo lo que razonas lo tienes que registrar?

Sí, te dan hojas y vas escribiendo qué estás haciendo, qué estás pensando. Quizás al final el resultado lo tuviste mal porque te equivocaste en una suma, pero si todo el procedimiento está bien aun así te dan puntos.

 

Eso no es lo que enseñan en las escuelas…

No, es algo totalmente distinto.

 

¿Y por qué en las escuelas no lo hacen?

Me imagino que porque nos están enseñando lo que consideran más básico, las sumas o las restas, lo necesario. Me gustaría que pudieran enseñar más y no tanto de mecanizar una operación, sino de tener un pensamiento creativo.

 

¿Y cómo te va en la escuela?

Muy bien, así de nueves y dieces, pero luego sí se vuelve un poco tedioso estar haciendo puras mecanizaciones. Siento que esa es la razón por la cual mucha gente ve a las matemáticas como una materia difícil o aburrida, porque es como lo mismo una y otra vez. Si se conociera más sobre las matemáticas, a la gente le empezaría a gustar más. Porque el pensamiento creativo muchas personas sí lo tienen, nada más que nunca estuvieron en una olimpiada como para aplicarlo.

 

¿Ver las matemáticas de una manera distinta te ha servido para la vida?

Sí porque al no pensar de una de una manera, abres tu visión y puedes entender a otras personas o también saber qué cosas valen la pena o no. Y así.

 

¿Te consideras nerd?

No. En los recreos no estoy ahí con un cuaderno estudiando o algo así, sino estoy jugando con mis compañeras, como cualquiera, hablando de chismes…

 

Hay gente que necesita contar cuántos pasos y cuántos metros camina para llegar a trabajar, tú ¿todo lo relacionas con números?

Ajá. A veces hago esas cosas, cuando hay número me gusta ver si es cuadrado, si es primo o qué es.

 

¿Te consideras un ejemplo?

Pues un poco, sí. Sólo soy una chica que estudia, que es sociable…

 

Y que trae colgando una medalla de plata…

Jejeje, también. Me gustaría ser como un ejemplo para las niñas y que también les empiece el gusto por las matemáticas. Hay que invitar a las chicas a que sean científicas, no por estudiar matemáticas o alguna ciencia van a perder algo, ¡van a saber más! No tienes que ser una princesa.

 

¿No te parece que a las niñas les enseñan a no creer en ellas?

Por eso está la EGMO, que es una olimpiada sólo para niñas, para impulsar que se les debe enseñar que las ciencias no son sólo para los hombres, sino para todos por igual.

 

¿Qué piensas cuando alguien dice que las niñas no pueden?

Me dice que es alguien que tiene en la cabeza muy grabado lo de la división de género y, pues, me gustaría demostrarle que no es cierto, que las mujeres sí pueden.

 

¿Has sacrificado algo por llegar a donde estás?

Sí, he tenido que faltar a algunas fiestas, a convivios. Me tengo que ir a los entrenamientos, entonces no siempre estoy con mis amigos.

 

¿Y de dónde sacas la disciplina?

Estuve siete años en el equipo de natación, era ir todos los días, nadar cierto kilometraje y, pues, estar en un deporte te inculca la disciplina de trabajar duro en lo que quieres.

 

¿Qué es el éxito?

El éxito es tener un objetivo fijo, trabajar para llegar a él y lograrlo. Creo que ahorita tuve algo de éxito al ganar la medalla de plata y creo que la vida será intentar lograr más cosas.

 

¿Te ha dado la medalla algún privilegio en casa?

Este -voltea a ver a Adriana, su madre-, pues no, jejeje. Felicitaciones. ¡Ah! Y una comida en familia.

 

¿Has sentido envidia de la gente?

Pues yo no. Yo soy muy feliz.

 

¿Te parece que a los mexicanos les falta una mentalidad ganadora?

Un poco sí, porque muchos se conforman con pasar la materia, se conforman con el seis. Y como que no me gusta eso, me gustaría que todos tuvieran mayores expectativas de ellos mismos.

 

¿Y por qué crees que no las tienen?

Quizás piensan que con tener lo mínimo indispensable basta. O no les interesa. Entonces, hay que intentar que ellos busquen metas más altas.

 

¿Te sucede que la gente te pide que hagas alguna multiplicación, como para ver si es cierto que sabes?

Sí, mucho. Es un poco hartante que siempre anden pensando que los matemáticos son como calculadoras andantes, porque realmente eso no es lo que hacemos.

 

¿Cuál es tu sueño?

Seguir adelante y ver las matemáticas hacia dónde me llevan.

 

¿Qué le recomendarías al Presidente para mejorar la educación?

Le diría que en el ámbito de las matemáticas hagan algo más abierto, que se impulse más el pensamiento creativo, que salgan chicos pensantes de las escuelas y que ayuden a que todos reciban educación, que no sean sólo pocos.

 

En la vida, ¿el orden de los factores altera el producto?

Un poco. Si desde el principio te ponen una mentalidad, tienes que cambiarla.

 

¿Tú sí nos puedes decir para qué sirve la raíz cuadrada en la vida diaria?

Pues… ¡no sé!

 

Cinco datos

  1. Estudia 3o. de secundaria en el Instituto Sucre, es cinta negra de karate y fue integrante del equipo de nado del Centro Asturiano.

 

  1. Ha ganado ocho medallas de oro, cuatro de plata y tres de bronce en distintas competencias de matemáticas. Es la primera capitalina que gana una presea en la European Girls’ Mathematical Olympiad.

 

  1. Forma parte del equipo que entrena la investigadora Isabel Hubard en el Instituto de Matemáticas de la UNAM, en el que participan padres de familia y voluntarios. No cuentan con apoyos oficiales.

 

  1. Su mayor apoyo es Adriana, su mamá, que es quien la lleva y trae a los entrenamientos; consigue vuelos y planea viajes para que pueda asistir a alguna competencia.

 

  1. Aunque aún no define qué estudiará, Ana Paula quiere entrenar a futuros medallistas.

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