Cuestionado por reporteros, el presidente de la junta de gobierno del Congreso local Ernesto Gil Elorduy respondió que no cree que el diferendo entre la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y el gobierno estatal, a causa de una deuda superior a los 300 millones de pesos, tenga un trasfondo político. Aunque no fue muy claro, Gil explicó que más bien los recursos no han llegado a la UAEH debido a que existe una lógica distinta respecto a la distribución de los recursos por parte del gobierno federal. Dijo que la forma en que el gobierno federal envía los recursos a las entidades “tiene sus tiempos”. El presidente de la junta de gobierno del Congreso local recordó que los recursos deben entregarse en un año “y el año fiscal no termina en este momento sino hasta diciembre”. Es decir, justificó: “El gobierno federal plantea sus decisiones, no en función de los tiempos de los gobiernos locales, sino del Congreso de la Unión”. Si nos atenemos a la versión de Elorduy, quiere decir que el desencuentro entre gobierno estatal y la UAEH está fincado en una falta de claridad respecto al tiempo en que llegan los recursos del presupuesto federal a los estados. Y también, resulta evidente, existe una falta de entendimiento entre funcionarios de la universidad y el gobierno estatal, pues se supone que están en permanente contacto. Más allá de esas razones, el conflicto supone la necesidad de mejorar los canales de comunicación y de regular la aplicación correcta y pertinente del presupuesto público. De filón. Como Víctor Licona no tiene en sus planes irse del sindicato, los trabajadores inconformes con su gestión intentan una y otra vez sacarlo del edificio que alberga sus oficinas. A ver quién pierde la paciencia.

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