A unas horas de la jornada electoral del primero de julio en la que los mexicanos habremos de elegir al próximo presidente de la República, senadores, diputados federales y locales en el caso de Hidalgo, se multiplican las “artimañas” de quienes han gobernado la entidad por más de 80 años, pues ven amenazada su permanencia en el poder y el control absoluto del manejo del presupuesto público estatal, que ha sido “fuente” inagotable de abusos, desvíos y de fortunas de la noche a la mañana.
La amenaza es real, ya que la mayoría de los ciudadanos de acuerdo con los resultados de encuestas y sondeos de opinión difundidas en los últimos meses, pretende “jubilarlos” de manera definitiva después del desastre económico que han generado en el último sexenio, donde la corrupción y la transa sin rubor ha sido la constante del actual gobierno presidencial y también a nivel estatal.
Por esa razón, en estas horas previas al inicio de las votaciones de mañana, los “alquimistas y mapaches electorales” afinan sus estrategias para tratar de mantener el control sobre los dineros públicos, mediante la compra de votos, de amenazas de despidos o de suspensión de apoyos de programas sociales si no votan a favor de la “continuidad”.
Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos repudia ese tipo de “tácticas” porque está hasta la madre de tanta transas, de tantas promesas incumplidas, de la creciente inseguridad pública, de los bajos salarios, de la escasez de empleo, de pagar las gasolinas Magna y Premium a casi 20 pesos por litro, lo cual seguramente se traducirá en un voto en contra de los abanderados del gobierno.
Incluso hasta simpatizantes del partido en el poder a nivel país y estado han advertido que no respaldarán a los postulados por el tricolor, ya que también se sienten vejados, utilizados, engañados y marginados, de tal manera que apoyarán a otras alternativas.
No obstante, la maquinaria oficial la están “aceitando” con muchos fajos de dinero para tratar de comprar voluntades y sufragios, principalmente de aquellos que hoy amenazan con respaldar a los abanderados de otras siglas y colores en castigo a quienes los han olvidado, ninguneado y hasta maltratado.
En el ambiente previo a los comicios se respira un clima de mucha participación y eso es lo que muchos analistas esperan se presente en la jornada electoral de mañana, la cual se anticipa pueda romper el abstencionismo y registrar una votación masiva e histórica, que es justamente lo que evitará el accionar de los “mapaches” y que los “muertos” salgan de sus tumbas a votar.
Está demostrado que a mayor participación de los ciudadanos en los comicios se inhibe la actividad de “mapaches y alquimistas”, ya que sus malas “artes” quedan inactivadas ante una votación copiosa porque no hay dinero que alcance para comprar tantas conciencias ni tampoco les alcanza la “estructura” para decidir la elección a favor de sus aviesos intereses, los mismos que en Hidalgo han estado vigentes en el poder político por más de 80 años de hegemonía de un solo partido.
Por esa razón es que los “operadores electorales” al servicio del rancio grupo político que ha detentado el poder en Hidalgo por más de 80 años buscarán establecer otras estrategias para tratar de inhibir la participación masiva de los ciudadanos este domingo.
Una de sus más socorridas estrategias es generar miedo para que la gente opte por quedarse en sus hogares en vez de salir a votar, para ello simularán grescas y tratarán de hacer correr la especie de un clima de tensión y violencia, para lo cual incluso se valen de los medios de comunicación para propalar esos aviesos rumores.
Sin embargo, los hidalguenses han demostrado que ya no tienen miedo, que son libres y que con base en esa libertad saldrán este domingo primero de julio para volcarse a las casillas electorales para ejercer sus derecho de votar y elegir a quienes los gobernarán en los próximos años.
La mesa está puesta para que todos los ciudadanos salgamos a ejercer nuestro derecho constitucional de elegir a quienes designamos como gobernantes, que no son otra cosa que administradores designados por el pueblo para gestionar los dineros públicos y generar las condiciones apropiadas para la creación de empleos, de mejores salarios, de recuperar la seguridad pública, no para desviar recursos o meterle “pellizcos” al presupuesto público, así que todos a votar de manera masiva.

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