En 2017, en 39 por ciento de los accidentes automovilísticos ocurridos en el país estuvo involucrado un tráiler

ELVIA HERRERA*
Pachuca.- En 2017, en el 39 por ciento de los accidentes automovilísticos ocurridos en México estuvo involucrado un tráiler. De acuerdo con diversos testimonios, las condiciones laborales orillan a los operadores de ese tipo de transporte al consumo de diversos estupefacientes para mantenerse despiertos durante largos trayectos por carreteras, situación que pone en riesgo su vida y la de otras personas, sin que la autoridad correspondiente obligue a las empresas transportistas a enfrentar una regulación en la materia.

El año pasado ocurrieron 11 mil 873 accidentes automovilísticos en carreteras, de los cuales en 4 mil 672 estuvo involucrado un tráiler, lo que representa el 39 por ciento de los incidentes.

Los tráileres representan una fuerza económica importante para la comercialización de diversos productos en México, sin embargo, las condiciones laborales de los operadores de esas unidades son deplorables.

Según testimonios, los camioneros deben recorrer largos trayectos en carreteras a altas velocidades con el objetivo de entregar a tiempo la carga que transportan. Si se resisten a cumplir con las condiciones impuestas, las empresas transportistas argumentan que siempre hay alguien más esperando por el trabajo, quien estará dispuesto a obedecer las indicaciones.

“Existe mucha competitividad entre nosotros, todos queremos ser los mejores, los que se hacen menos tiempo y tienen más viaje”, afirmó en entrevista Israel Rodes, trailero retirado.

Intentos para la regulación

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) mantiene diversos programas para evitar el consumo de estupefacientes por parte de traileros, como el operativo 30 Delta que realiza en carreteras en colaboración con elementos de la Policía federal, principalmente en periodos vacacionales.

Para conseguir la licencia federal, los operadores deben acreditar rigurosas evaluaciones médicas, explicó Ana Luisa Falcón, jefa del área de medicina preventiva de la SCT centro Hidalgo, tales como el examen psicofísico integral, donde revisan la presión arterial, reflejos, pulso; prueba de Romberg (equilibrio), alcoholimetría, toma de glucosa, además del examen de drogas.

En algunos casos, médicos externos a la SCT pueden efectuar dicho examen, no obstante, deben estar avalados por la autoridad.

Cuando un operador de tráiler es detenido por consumo de sustancias en Hidalgo, si la empresa para la cual trabaja no tiene domicilio en la entidad, la autoridad solo puede trasladar a la persona a galeras y comunicarse con los patrones de esta para notificarle que la unidad quedó bajo resguardo.

Además, la SCT tiene una base de datos en su página web donde publica cada caso para que el chofer detenido por la autoridad esté registrado como “no apto”, sin embargo, las empresas transportistas para las cuales trabajaban esas personas no reciben ninguna sanción.

Traileros,drogas

Un chocho para aguantar

Para que los operadores de camiones de carga soporten las exigencias de su trabajo, de acuerdo con testimonios recabados, las empresas transportistas brindan estupefacientes a los traileros e incluso esas sustancias están consideradas en los viáticos.

El conocido “perico” es en realidad un medicamento controlado para bajar de peso, que acelera el ritmo cardiaco, inhibe el apetito y el sueño; es una anfetamina llamada Asenlix, y también puede encontrarse como Obeclox o Redicres en las farmacias, donde deberían venderse únicamente con receta médica.

Ese medicamento es utilizado como droga por los traileros y pueden conseguirla fácilmente en las llamadas “cachimbas”, lugares donde se detienen a descansar, comer, distraerse e incluso recibir sexoservicios; como consecuencia del abuso de esas sustancias, los camioneros crean dependencia a estas.

José Israel Rodes Pérez, quien laboró como transportista durante 22 años, sufrió un accidente mientras conducía por la carretera con dirección a Michoacán; el incidente ocurrió el 10 de septiembre de 2016 a la altura del municipio La Piedad, aproximadamente a las 6 horas.

En entrevista, Rodes Pérez explicó que conducía bajo el efecto del “perico” para llegar a su destino a la hora pactada. Circulaba a una velocidad aproximada de 120 kilómetros por hora e impactó con unas plataformas. El cargamento que transportaba era mantequilla, lo que sumado a la fibra de vidrio, material con el que está hecha la caja de un tráiler, provocó que el vehículo comenzara a incendiarse.

“Gracias al ‘perico’ no sentí las quemaduras, iba bien mal, había consumido como 15 pastillas en una hora; pero sí escuchaba cómo se quemaba mi piel y olía como a carnitas.”

En el hospital, con más de la mitad del cuerpo con quemaduras, autorizó que todas las partes gravemente afectadas fueran amputadas; además, tuvo que ser inducido al coma durante tres meses para su recuperación.

Cinco meses después salió del hospital sin ambas piernas, la zona de la pelvis, un riñón, más de la mitad de su hígado e intestino, así como la vesícula y el apéndice; su estómago también sufrió daños y su brazo derecho hasta el codo tiene quemaduras de tercer grado. Personal médico debió extraerle piel del brazo derecho para hacerle un injerto en el tórax, debido a las quemaduras que sufrió en el pecho.

“Después de que te pasa algo así, eres realmente consciente del valor de estar vivo. Es triste que tuviera que pasarme esto para darme cuenta, pero no lo cambiaría porque sé que de no ser por eso yo nunca hubiera cambiado, incluso podría haber matado a alguien y eso sí es algo con lo que no podría vivir”, dijo luego de más de un año del accidente.

Traileros,drogas

Existe mucha competitividad entre nosotros, todos queremos ser los mejores,
los que se hacen menos tiempo y tienen más viaje

Israel Rodes
Excamionero

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