Tulancingo.- Luego de que fueran cerrados y acordonados los espacios públicos como el jardín La Floresta, el centro cultural Ricardo Garibay, los polígonos de desarrollo, entre otros, la movilidad de personas en Tulancingo se ha visto reducida.

Sin embargo, algunas aún continúan rompiendo los sellos colocados por las autoridades municipales para hacer uso de esas zonas.

Solo en dos puntos de la ciudad, La Floresta y el centro cultural, no han ingresado habitantes debido a que sus respectivos perímetros fueron cercados con vallas.

De lo anterior, hasta la fecha no ha sido establecida la sanción que será fijada a quienes insistan en pasear por dichas zonas, e incluso no ha habido reportes de que ya hayan sido aplicadas a los que violaron las cintas restricción.

Por el contrario, elementos policiacos solo les han llamado la atención y les han solicitado que se retiren.

Desde mediados de abril, las autoridades tulancinguenses iniciaron el acordonamiento de espacios públicos como parte de los lineamientos de la federación para evitar posibles contagios del coronavirus (Covid-19).

Mientras que con la entrada de la fase tres en el país fueron reforzados los acordonamientos de áreas, como las anteriormente señaladas.

La medida persistirá hasta que especialistas consideren pertinente levantarla, hecho que podría ocurrir entre el 17 y 30 de mayo.

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