Ojalá que las autoridades de todos los niveles acusen de recibido respecto al mensaje que ayer salió a gritar un sector importante de la comunidad pachuqueña. Ojalá que tomen acciones efectivas para prevenir más crímenes como el que detonó la protesta de ayer en céntricas calles de Pachuca y que den con los culpables del asesinato de Lorena Berenice Tinoco, quien después de salir de un antro en una céntrica plaza de la capital fue encontrada en Tizayuca, bajo circunstancias que apuntan hacia un nuevo feminicidio. Ojalá que las autoridades del gobierno estatal no salgan a decir que la marcha de ayer fue orquestada por oscuros intereses políticos. Quienes salieron a manifestarse ayer, universitarios, madres y padres hermanados por el dolor de perder a un hijo, estudiantes que no quieren vivir con miedo en su ciudad, deben ser escuchados, atendidos, porque esa es la razón original de un Estado: la de brindar seguridad a la ciudadanía. Si no pueden con eso, que renuncien, como dijo el empresario Alejandro Martí hace años. ¿Para qué entonces delegamos, a través de un contrato social, la seguridad en un gobierno que no puede? Lo que está en juego es la seguridad de las mujeres, que cada día ven cómo su derecho a caminar, a vivir en una ciudad como Pachuca, es robado por criminales que desde el anonimato intentan robarse su derecho a vivir en paz. La pregunta es: ¿las autoridades acusarán de recibido el mensaje o se irán por las ramas como es su costumbre? De filón. Ayer recibimos una muy buena noticia. Resulta que a casi un año de que la UAEH enviara muestras de materiales a la Estación Espacial Internacional los investigadores José Ángel Cobos Murcia, Víctor Esteban Reyes Cruz y María Aurora Veloz Rodríguez comenzaron a recibir información valiosa desde la NASA. A la postre, ese experimento permitirá el desarrollo de nuevos materiales, acordes a las necesidades que nos plantea nuestro propio futuro.

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