Tricolor TV

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Roberto Pichardo Ramirez

Imaginemos que estamos a punto de ver un partido de la selección mexicana, en cualquier instancia y sin importar si es fecha FIFA o no. Nos reunimos con los amigos, equipamos la casa del anfitrión con botana y nos disponemos a disfrutar de la experiencia de un partido del Tri: un auténtico ritual que celebra al futbol mismo. Tomamos el control remoto para encender la pantalla de televisión y sabemos que hay de dos sopas. Televisa o TV Azteca.

No hay más. El llamado duopolio televisivo que posee de facto los derechos de transmisión del equipo de todos ha logrado congelar a la competencia mediante un contrato multimillonario cuya cláusula de renovación automática los libera de cualquier presión de renegociación. En otras palabras, el combinado nacional tiene por dueños a Emilio Azcárraga Jean y a Ricardo Salinas Prieto.

Hace unos días se anunció en conferencia de prensa que la renovación automática del contrato antes mencionado entraría en vigor el próximo año, con lo que Televisa y Azteca tendrán los derechos de transmisión de los juegos del Tricolor por, al menos, ocho años más. En contraste, ofertas de empresas privadas como Uno TV, NBC y Telemundo, cuya propuesta económica era bastante respetable, no fueron siquiera tomadas en cuenta. De ahí que muchos ejecutivos de la televisión de paga, encabezados por José Ramón Fernández de ESPN, hayan mostrado su descontento con la forma en que las televisoras manejan a la selección y cómo esto puede repercutir deportiva y administrativamente en la misma.

Uno como espectador podría pensar que se trata de disputas legales por ver quién se queda con el rating, pero recordemos que un financiamiento de semejantes condiciones empodera a las televisoras para tomar decisiones en el seno de la Femexfut. Por ello, cuatro clubes de primera división no demoraron en emitir su voto en contra de la renovación automática.

Pachuca, León, Rayados y Chivas decidieron apostar por la transformación en materia de comunicación deportiva, pero no fue suficiente. No obstante, vale la pena destacar que los equipos de Grupo Pachuca fueron los primeros en mudar sus partidos exclusivamente a la televisión privada, y todos sabemos del tema de Chivas TV, por lo que no queda más que especular sobre el futuro de Rayados en relación con la transmisión de sus juegos.

Si algo nos han enseñado los últimos días es a actuar de forma desinteresada y buscando el bien común. No obstante, hay veces en las que, hasta en el futbol, el dinero puede más.

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