TRIPANOSOMIASIS AMERICANA

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TRIPANOSOMIASIS

También conocida como enfermedad de Chagas, es endémica de América Latina porque solo está presente en esa región

GUADALUPE IDALID HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ Y FERNANDO OCHOA CORTÉS

Pachuca.– La tripanosomiasis americana, también conocida como enfermedad de Chagas en honor al médico brasileño Carlos Ribeiro Justiniano Chagas, quien identificó al agente causal y al insecto portador en 1909, es endémica de América Latina porque solo está presente en esa región. Asimismo, es considerada reemergente porque representó un problema de salud pública en el pasado pero reapareció y actualmente afecta a millones de personas.

Dicho padecimiento es una infección ocasionada por el Trypanosoma cruzi, un organismo microscópico que mide de 5- a 10 µm (millonésima parte de un metro), que infecta la sangre y para poder reproducirse se introduce a las células, principalmente musculares.

Ese parásito vive y se reproduce en el intestino de insectos triatominos, comúnmente llamados “vinchucas” o “chinches besuconas” que se encuentran ampliamente distribuidas en México, incluido Hidalgo.

Los triatominos son hematófagos y se alimentan de la sangre de animales silvestres, domésticos y del humano. Cuando el insecto pica para nutrirse, defeca y los parásitos que se encuentran en el excremento son arrastrados por el propio individuo contaminando el sitio de la picadura o a la mucosa del ojo, con lo que inicia así la infección.

A pesar que la enfermedad y agente causal fueron reconocidos desde hace más de 100 años, el tratamiento y pronóstico han evolucionado de manera lenta y hasta la fecha no ha sido desarrollada una vacuna efectiva.

El tratamiento en etapa aguda es casi 100 por ciento efectivo, pero cuando no hay un diagnóstico oportuno el parásito genera afecciones cardiacas y gastrointestinales que pueden causar la muerte.

Investigación en la UAEH

Por lo anterior, investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) trabajan en entender la evolución de la tripanosomiasis americana crónica y cómo el Trypanosoma cruzi cohabita con las células gliales intestinales.

También llamadas neuroglias, estas juegan un papel muy importante en el mantenimiento y control de la función intestinal y se cree que reaccionan ante la presencia del parásito para proteger la integridad del sistema nervioso intestinal.

De tal manera que impide, en cierta medida, la muerte de las células nerviosas y reduce el desarrollo de las lesiones crónicas presentes en el padecimiento.

El desarrollo de esa investigación ayudará a identificar nuevos blancos terapéuticos de esa y otras patologías intestinales.

Chinche besucona

Los triatominos son insectos hematófagos cosmopolitas que viven y se alimentan de la fauna salvaje. Se han adaptado a los hábitos de vida del humano y cohabitan en los espacios perimetrales de las viviendas, especialmente en paredes, techos y recovecos donde se esconden durante el día.

Salen de noche para nutrirse de la sangre de la persona mientras esta duerme. También se alimenta de animales como perros, gatos, vacas y cerdos que sirven como reservorio del parásito microscópico y lo transportan en su sangre.

Las aves de corral y animales de granja también ayudan a mantener las colonias de triatominos al proporcionarles escondite y una fuente de alimento perdurable, por lo que encuentran las condiciones ideales para reproducirse y aumentan el riesgo de infección.

Ciclo de la enfermedad

Una característica de la infección es que al inicio puede presentar una lesión en la piel conocida como chagoma o inflamación de los parpados de un ojo, llamado signo de Rhomaña, por donde ingresó el parásito.

En su etapa aguda, de una a varias semanas tras el inicio de la patología, el Trypanosoma cruzi se encuentra circulando en la sangre y puede ocasionar síntomas como inflamación, lesiones en la piel, fiebre, dolor de cabeza, malestar en músculos y articulaciones, cansancio e inflamación de ganglios linfáticos. Es momento para un tratamiento antiparasitario que evita el progreso del padecimiento y daño a los órganos.

En su etapa crónica, de 10 a 30 años después de la fase aguda, alrededor de tres de cada 10 pacientes desarrollan anomalías cardiacas y gastrointestinales que afectan severamente su calidad de vida y pueden ocasionar la muerte. Incluso puede producir muerte súbita por afección de músculo cardiaco.

En ese periodo, el tratamiento antiparasitario es recomendable, pero ya no es muy efectivo y dependiendo de la gravedad de las lesiones del órgano el paciente tendrá que ser sometido a cirugía.

Siete de cada 10 personas evolucionan a una etapa crónica “indeterminada”, en la que no se detectan signos clínicos de la enfermedad, pero el parásito se encuentra oculto en los órganos y eventualmente pasa, en pocas cantidades, a la circulación sanguínea. Sin embargo, se estima que esos pacientes pueden mostrar una sintomatología gastrointestinal que pasa desapercibida para el personal médico o no se asocia a la parasitosis. Lo que ocasiona una disminución en la calidad de vida al padecer una enfermedad crónico-degenerativa inespecífica que perjudica la función de los órganos, especialmente el esófago e intestino grueso.

Una característica de la infección es que al inicio puede presentar una lesión en la piel o inflamación de los parpados de un ojo

Siete de cada 10 personas evolucionan a una etapa crónica en la que no se detectan signos clínicos, pero el parásito causante se encuentra oculto en los órganos

Es considerada reemergente porque representó un problema de salud pública en el pasado pero reapareció y actualmente afecta a millones de individuos

ENFERMEDAD DE CHAGAS

La Tripanosomiasis Americana o enfermedad de Chagas es una parasitosis sistémica (afecta todo el cuerpo), considerada como la parasitosis más peligrosa en América. Tres de cada 10 infectados desarrolla complicaciones que pueden llevar a la muerte

AGENTE ETIOLÓGICO:
La enfermedad es causada por el párasito Trypanosoma cruzi

VECTOR:
Vinchuca o Chinche besucona (triatominos), transporta el párasito en su intestino

RESERVORIOS:
Animales silvestres y de casa pueden infectarse y transportar el párasito

Animales de granja fomentan el desarrollo de colonias del triatomino

PREVENCIÓN:

Hacer limpieza frecuente de las habitaciones y mantener los alrededores de la casa libre de rocas, tabiques, madera, leña u otros enseres de poca utilidad. Los triatominos se esconden en huecos y grietas de techos, paredes y entre utensilios almacenados. Mantener alejados de la habitación animales domésticos, de granja y aves de corral

MEDIOS DE TRANSMISIÓN

  • A través de la piel lesionada o mucosa intacta
  • Ingestión de alimentos contaminados
  • Transfusión de sangre y trasplante de órganos
  • Transmisión materno-fetal

ETAPAS DE LA ENFERMEDAD

AGUDA: Cuatro a 10 días después de adquirir el párasito, se presenta lesión en la piel (chagoma) e inflamación de los párpados de un ojo (signo de Rhomaña), fiebre, dolor de cabeza, músculo y articulaciones, cansancio, pérdida de apetito, edema, crecimiento de ganglios linfáticos, etc.

Crónica: Si no se recibe tratamiento, después de 10-30 años, hasta tres de cada 10 personas pueden presentar falla orgánica, principalmente de corazón, esófago e intestinos. Lo cual disminuye severamente la calidad de vida y pueden causar la muerte.

LOS AUTORES

GUADALUPE IDALID HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ

Es estudiante del octavo semestre de la licenciatura en enfermería en la Escuela Superior de Huejutla (ESH) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Posee una beca de investigación por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) bajo el proyecto Prodep-2019-0053 del Programa para el desarrollo profesional docente, otorgado al doctor Fernando Ochoa-Cortés

FERNANDO OCHOA CORTÉS

Es doctor en ciencias con especialidad en electrofisiología celular y actualmente es nivel uno en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Es profesor investigador en la ESH y pertenece al grupo de investigación en Biomedicina Celular y Molecular.
Sus proyectos están dirigidos al análisis de mecanismos celulares y moleculares de enfermedades crónico-degenerativas; sus resultados están publicados en artículos de investigación en revistas indizadas internacionales.

FOTOS: AGENCIA Y ESPECIAL

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