Las Vegas

La negativa del candidato republicano a la Casa Blanca Donald Trump a responder si aceptará los resultados de las elecciones del próximo 8 de noviembre, fue el punto culminante del tercer y último debate electoral en Estados Unidos.
Ayer se realizó en el centro Thomas & Mack de la Universidad de Nevada en Las Vegas el último de los tres debates previos a las elecciones.
Trump mostró durante la mayor parte del debate de 90 minutos una actitud más disciplinada que en los dos anteriores encuentros, aunque interrumpió en varias ocasiones a Clinton y, en uno de los intercambios, le asestó el calificativo de “mujer desagradable”.
“Voy a contemplarlo en su momento”, respondió Trump al ser interrogado por el moderador, el periodista Chris Wallace, si respetaría los resultados de la elección, luego de haber afirmado que el proceso electoral está corrompido.
“Te lo voy a decir en su momento. Te voy a mantener en suspenso”, señaló Trump, luego que Wallace subrayó que la aceptación de los resultados es una de las tradiciones de la democracia en ese país.
Sin embargo, el republicano insistió en que lo que ha visto es un proceso deshonesto y corrompido, y recalcó: “creo que los votantes lo están viendo”.
Sostuvo que la elección ha sido manipulada desde el principio, porque, aseguró, Clinton cometió delitos y nunca debió haber sido autorizada a competir por la presidencia.
Clinton, por su parte, mantuvo su tradicional compostura, manteniendo su sonrisa la mayor parte de las veces ante los comentarios de Trump.
El debate fluyó de tema en tema y abarcó una mayor variedad de asuntos que los dos encuentros anteriores, entre ellos, por primera vez, el tema de la inmigración.

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