Antecedentes. Más allá de las amenazas que había proferido el entonces presidente Clinton, el contencioso de Norcorea, lubricado por la mediación del expresidente Carter y el secretario de Energía, Bill Richardson, estaba muy cerca de ser resuelto mediante la desnuclearización de la península coreana a cambio de una ayuda económica a Pyongyang con el horizonte de la unificación con sus hermanos de Surcorea.
El Partido Demócrata es más lúcido a una solución del incandescente contencioso que el Partido Republicano que, con Baby Bush colocó a Norcorea en forma indecente en la lista de los “Estados canalla” y que, con el “impredecible” Trump, proclive a aplicar la “teoría del loco”, amenaza con sus generales borrar a Norcorea de la faz de la tierra.
Obama optó por el congelamiento del contencioso y ahora, en medio de los tambores de guerra que han retumbado con ominosa intensidad, su exasesora en Seguridad Nacional Susan Rice se ha manifestado por una solución diplomática.
Hace alrededor de 14 años, el egipcio Mohamed el Baradei, entonces director de la AIEA (Premio Nobel de la Paz), nos había confiado que Norcorea poseía 20 ojivas al canciller Ernesto Derbez, a la física Ana María Cetto (del Grupo Pugwash) y a un servidor, en representación de la Federación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (Premio Nobel de la Paz 1985).
Hechos. Según Bill Van Auken (BVA), de WSWS (intimado a ser censurado por Google), “Trump amenaza a Norcorea con una guerra nuclear”, y rememora que la “guerra de EU contra Corea hace 65 años aniquiló por lo menos a 3 millones (sic) de personas, 2 millones de ellas en el norte”.
De acuerdo con la evaluación de la Fuerza Aérea de EU “18 de las 22 principales ciudades de Norcorea fueron por lo menos obliteradas a la mitad (sic)” con “el incendio de prácticamente todas las ciudades del norte y Surcorea”. BVA recomienda tomar en serio el “fuego y furia” de Trump y las amenazas de EU de “exterminar a la población entera de Norcorea”.
A juicio de BVA, hoy la base entera del conflicto es la exigencia de EU que “Norcorea cese sus pruebas de armas nucleares/misiles balísticos y desmantele su entera capacidad nuclear”. En medio de la “guerra verborréica” de Trump y Kim Jong-Un, que puede desembocar en una “guerra catastrófica” por una sobrerreacción o un error de cálculo, se perora demasiado sobre el supuesto alcance de misiles balísticos intercontinentales norcoreanos a la costa occidental de EU, así como la supuesta miniaturización de sus ojivas, según reportes por comprobar de EU y Japón.
BVA fustiga la hipocresía de EU que “ha ayudado a regímenes igualmente inestables y agresivos en Israel, India y Pakistán para desarrollar sus propios arsenales nucleares”. BVA cita el “hipotético escenario de una guerra en la península” por la revista globalista The Economist (que controla la banca Rothschild) “una guerra que concluye en una victoria expedita para EU,con 300 mil muertos civiles en un comienzo y a quienes se sumarán mucho más por el envenenamiento radioactivo”.
Se trata del “mejor escenario”, ya que tal guerra impactaría a la población entera de Norcorea (25 millones de habitantes) como a otros 10 millones de habitantes en Seúl (capital de Surcorea con 50 millones de habitantes) y 38 millones en el área metropolitana de Tokio (Japón, 126 millones), sin contar las 23 mil 500 tropas estadunidenses estacionadas en Surcorea.
Hace 65 años el ataque de EU ‑cuando el general MacArthur, quien había lanzado dos bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, había amenazado lanzar una cortina de bombas atómicas contra Norcorea, lo cual le valió su despido por Truman‑ jaló a China a la contienda. ¿Participará hoy China, potencia nuclear respetable, en la guerra de Trump y Kim Jong-Un?
Para BVA “las muertes de miles de soldados estadunidenses será usada de pretexto para la violenta represión política en el mismo EU”. Como en los “casinos Trump”, ahora los grandes jugadores apuestan sus partidas nucleares: faites vos jeux.
Un editorial de Global Times, portavoz del Partido Comunista Chino, define su postura en forma prístina frente el “juego temerario en la península coreana que corre el riesgo de una guerra”: “China debe ser muy clara de que si Norcorea lanza misiles que amenacen el suelo estadunidense en primer termino y EU toma represalias,entonces China será neutral(¡súper-sic!).Pero si EU y SudCorea atacan e intentan derrocar al régimen de NorCorea y cambiar el patrón político de la península, China los prevendrá ya que la península coreana es donde convergen los intereses estratégicos de todas las partes y nadie debe intentar ser el dominador absoluto de la región (sic)”.
Para China, “Norcorea desea que EU se siente a negociar, mientras EU desea poner en jaque a Norcorea, ya que ni Washington ni Pyongyang realmente desean la guerra, pero una guerra puede estallar de cualquier manera si no tienen la experiencia de colocar bajo control su juego extremista”
Ojalá a Trump no se le olvide que Norcorea tiene mil 352 kilómetros de frontera con China, 237 kilómetros con Surorea y 18 kilómetros con Rusia. Norcorea se encuentra a mil 45 kilómetros de Japón donde están estacionadas 39 mil tropas de EU.
El portal Russia Today retoma el editorial del Global Times y expone que “la puja de las apuestas es demasiado alta y ambos contendientes parecen listos a los peores escenarios”, según el general retirado ruso Pavel Zolotarev cuando “la toma de decisiones en Washington rebasa la lógica nacional, por lo que se pueden tener consecuencias difíciles de predecir”.
Según PZ, “los militares norcoreanos pueden infligir daño significativo a las fuerzas de EU durante un conflicto convencional. Aunque su equipamiento se encuentra muy lejos de los activos estadunidenses, se encuentran preparados a combatir y su moral es mayor.
¿Quién garantiza que la guerra será solamente convencional y no nuclear cuando el mandamás del Pentágono general James Mad Dog Mattis amenazó destruir Norcorea si lanza sus misiles a Guam (territorio no incorporado de EU)?
Mientras la retórica de Trump y Kim Jong-Un alcanzan niveles de erupción volcánica, llama la atención la prudencia de Rusia y la serenidad china cuyos multimedia están mas preocupados con la reciente provocación de una patrulla naviera de EU en el mar del Sur de China, bajo el pretexto de la “libertad de navegación”.
Conclusión. Momento decisivo para el género humano que tendrá un impacto duradero en el (des) orden global ‑para la nueva gobernabilidad y la seguridad planetaria en sus cuatro rincones‑ ante la bifurcación en la que se encuentra la península coreana debido a la paroxística guerra retórica entre los mandatarios de EU y Norcorea: o se coordina EU con China para interceder con Norcorea y la convocan a una honorable salida diplomática para todos los actores, o se aproxima una crisis, al estilo de 1962 en Cuba, al borde de un Armagedón nuclear. La clave es Guam.

@AlfredoJalifeR_
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