En la actualidad, en nuestro país existen diferentes manifestaciones de desconfianza en menor o mayor grado que penden sobre el actuar de instituciones, tanto públicas como privadas. Desde luego, tal desconfianza merma el buen funcionamiento de una sana democracia y el progreso económico y social, pero por fortuna esa situación puede revertirse paulatinamente en la medida en que las instituciones serias y de organismos de la sociedad civil estén al tanto de las entidades públicas y privadas para que tengan un comportamiento dentro de lo que dicta la ética. La transparencia nos lleva a recuperar la confianza, ya que a menudo se desconfía de lo que se mantiene oculto o se desconoce.

Por lo anterior, destaca el hecho de que la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), como parte de su permanente cultura de transparencia y rendición de cuentas, entregara sus estados financieros auditados a los integrantes de las comisiones de vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de educación pública y servicios educativos en reunión de la mesa directiva de la 64 Legislatura de la Cámara de Diputados federal.

Lo anterior es un buen ejemplo de civismo y transparencia. Cabe mencionar que tal información fue entregada por el rector de la UAEH y presidente del consejo de la región centro-sur de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) Adolfo Pontigo Loyola. Así, una vez más la Autónoma de Hidalgo cumplió con la permanente cultura de transparencia y rendición de cuentas del ejercicio de los recursos públicos, lo que la ha caracterizado desde el periodo rectoral de Gerardo Sosa Castelán, quien es el actual presidente del Patronato Universitario.

Al respecto, el rector Pontigo Loyola dijo: “La transparencia y rendición de cuentas han sido entregadas de manera puntual y detallada a la sociedad que ha demostrado desde antaño su confianza y reconocimiento”. Además, “la comunidad universitaria hidalguense que represento se ha dado a la tarea de implementar estrategias y modelos financieros que nos han permitido contravenir durante décadas, el deterioro social, económico y político de nuestro estado”. Y agregó que la UAEH no tiene deudas, además de que no está ni ha estado involucrada en la “Estafa maestra”.

Por otro lado, nuestro país requiere de un mayor número de ejemplos de rendición de cuentas, de nuestra sociedad, de instituciones sólidas, de personas, de iniciativas que se destaquen por su contribución a una alta cultura de transparencia, en que se vea reflejada esa cultura de diafanidad contra la corrupción. Finalmente, es lo que se espera construir: un país sin corrupción, en el que los ciudadanos exijan altos niveles de transparencia de las instituciones públicas y privadas.

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