“¿Y en tu sombra qué hay?” La escritora brasileña Clarice Lispector, refiriéndose a su forma de percibir la vida, una vez dijo: “Unos cosen hacia afuera, yo coso hacia adentro”. Sentir –antes que entender– es el recordatorio de que estamos vivos y de que en nuestro interior habitan inquietudes que matizan nuestro estar en el mundo.

El silencio y la solemnidad que caracterizan la magia de un teatro vacío poco a poco dieron lugar a las risas y a la calidez de los saludos entre el equipo y el público invitado a presenciar el pasado domingo el ensayo técnico de Nayra y el mundo de las sombras, obra que será estrenada el martes 19 de noviembre en el teatro Guillermo Romo de Vivar dentro del Programa nacional de teatro escolar.

La escritora y dramaturga Laura Esperanza plantea, a través de un texto dotado de frescura y poesía, la relación de la niña Nayra con las emociones y sentimientos que a veces decidimos no mostrar: tristeza, miedo y enojo. El mundo de las sombras se presentará al espectador como ese lugar posible en donde “tenemos permiso” para ser grises, lo que no siempre sucede en el mundo tridimensional, ya que por costumbre, y a veces por conveniencia, solemos negar nuestra oscuridad.

La dirección del montaje realizado por la Compañía Iberoamericana de Teatro en Movimiento queda a cargo de la sensibilidad de Raquel Muñoz, que de manera lúdica enfatiza en cada escena el impacto que puede tener la empatía como elemento base para la transformación del mundo y la creación de relaciones significativas bien, como la importancia del autoconocimiento y la aceptación de nuestras propias emociones –sean estas “claras u oscuras”– para reconocer que es en los contrastes que la existencia encuentra plenitud.

El elenco es conformado por Alejandra Luna, que construye a Nayra a partir de la sutileza y del entendimiento de los procesos de duelo y liberación del personaje; Antonio Hernández, que a través de una corporalidad precisa da vida a Tochtli, simpática sombra que acompaña a Nayra en los juegos que la llevan a cuestionar su entorno, y Álvaro Muñoz, que desde la inteligencia presenta a Edy, la sombra de un artista desconectado de su sensibilidad interior debido a las distracciones ofrecidas por la estridencia del mundo externo.

En uno de sus momentos más brillantes la puesta en escena regalará al espectador un juego escénico que dibujará los encuentros y desencuentros de Nayra con su propia sombra, Aryan, desafiando las reglas establecidas entre los dos mundos, pero encontrando esperanza en el recuerdo de que “hubo una época en que nuestros mundos no tenían barreras y podíamos cruzar dimensiones sin problema”.

Nayra y el mundo de las sombras alumbra un sendero en donde la reconciliación con nuestros sentimientos oscuros se hace posible y necesaria para legitimar la libertad y nos lleva a pensar que tal vez la tan anhelada paz interior esté justamente en aceptarnos también grises, melancólicos y un poco deshilachados al final de cada arcoíris.

Nayra y el mundo de las sombras es de Laura Esperanza, bajo la dirección de Raquel Muñoz, con Alejandra Luna, Antonio Hernández y Álvaro Muñoz como protagonistas. Funciones para escuelas: lunes a viernes del 19 de noviembre al 9 de diciembre. Para mayores informes sobre horarios, contactar a la Compañía Iberoamericana de Teatro en Movimiento vía Facebook.

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