Un día de educación a distancia

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aulas

Los infantes desarrollan su plan de estudios tal cual los docentes lo plantearon y si se es paciente regresarán a las aulas con resultados fascinantes

HAZEL ABIGAIL LECHUGA MARTÍNEZ

Pachuca.- Otra vez amaneció con los gritos de sus papás, Daniel solo tiene seis años y no entiende por qué pelean tanto, ¿serán así las mañanas de todos sus amigos? Se pregunta y abraza a su hermana de dos años para que no se despierte, de momento los gritos disminuyen y el sueño se vuelve a apoderar de él.

Son las 11 de la mañana y vuelve a despertar, su mamá le da un vaso con leche y un pedazo de pan al mismo tiempo que le explica que se despertó tarde y ya no lo pudo llevar a la escuela, sin embargo, aquel jueves 19 de marzo, debido a la contingencia por un virus del que no tiene ni idea, sería el último día para los niños de su colegio.

No importaba que días atrás, el 17 de marzo en conferencia de prensa Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación, informara que las clases serían suspendidas a partir del 20 de marzo como una medida para prevenir contagios del coronavirus (Covid-19), el cual atacaba al país, aunque no importaba porque en su casa no se escuchan noticias, solo hay gritos, telenovelas y Facebook.

El 20 de marzo, con insultos y empujones Dani, junto a su mamá y hermana, lograron llegar “20 minutitos tarde”, pero la escuela estaba cerrada, después de preguntar a la señora de la tiendita se enteraron que las clases estaban canceladas por la nueva enfermedad, “¿qué es eso mamá? ¿Y mis amigos y maestra?”, preguntó Dani, pero lo único que recibió a cambio fueron regaños por haberla hecho levantarse temprano para “nada”.

Diez días después, en las noticias anunciaron que sería ampliada la suspensión de actividades académicas hasta el 30 de abril, no obstante, decía la conductora de noticias: “El sistema de educación a distancia se debe estar implementando para afectar lo menos posible el calendario escolar”, ¿qué sistema? Porque Daniel académicamente no ha hecho absolutamente nada.

Se recomienda evitar los saludos de beso y abrazo, lavarse las manos constantemente y ¡quedarse en casa!, acciones que desgraciadamente no se viven en esta familia, pues todos los días toman el transporte público para ver que su papá sí esté trabajando en el estacionamiento y no “con otras viejas o metiéndose algo” como dice su mamá.

Hasta ahora, la suspensión se mantiene con fecha de término el 31 de mayo y gracias a la oportunidad de algunos papás los niños llevan su plan de estudios tal cual los docentes lo plantearon y si la familia es paciente los niños regresarán a las aulas con resultados de aprendizaje fascinantes.

Pero no es la realidad ni para la mitad de niños en todo México, porque hay papás que para comer deben salir a trabajar todos los días y no tienen tiempo de enseñarles o que incluso los llevan a trabajar con ellos porque son “tiempos difíciles”; otros hace años terminaron únicamente la primaria o secundaria y no saben cómo enseñarles porque carecen de conocimientos, o también están los padres como los de Daniel, que no les importa la educación de sus hijos y les encienden la televisión o el celular para que no les den lata.

Muchas mentes brillantes afirman que la educación es la base fundamental para que un país salga adelante, ¿cuánto tiempo falta para que todos comprendamos que un punto esencial para que las naciones logren desarrollarse es la educación y la cultura? Porque, ¿cómo se concluirá este ciclo escolar? Deberíamos inculcarle a los niños que lo importante no es que pasen al siguiente año, sino que en verdad aprendan.

Dato Pero la realidad para otros niños es que sus padres deben salir a trabajar todos los días para poder comer y no tienen tiempo de enseñarles

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