Un dinosaurio sale de la escuela

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Por fin llegó el último día del ciclo escolar, este no fue lo mismo, el coronavirus dejó sin graduaciones a muchos que esperaban esta fecha

Pachuca.- Por fin llegó el último día del ciclo escolar, este no fue lo mismo, la contingencia por el coronavirus (Covid-19) dejó sin graduaciones a muchos alumnos que esperaban esta fecha. Pero nada detiene a la imaginación.

Desde hace unas semanas notificaron al pequeño dinosaurio que no podría ver a sus amigos para la ceremonia de graduación. Fue una tristeza porque habían acordado ir por pizza cuando pudieran verse de nuevo. ¿Entonces no nos vamos a ver? Preguntó a sus padres: “Por ahora no, ya habrá tiempo”.

El pequeño dinosaurio entiende muy bien lo que pasa en el mundo: “Hay un virus muy fuerte que enferma a todos y se ponen muy malitos, por eso no salimos”.

El día por fin llegó, la tristeza se fue un poco cuando sus papás comenzaron a poner la pantalla grande y la cámara, para grabar la ceremonia, este es un paso importante, porque el dinosaurio ya es un pelito más grande y entrará a la primaria, cuando el bicho del coronavirus se vaya.

Tempranito despertó, se puso su uniforme gris con verde, se peinó él solito, y le dijo a su mamá: “¿Así me veo guapo?” Ella respondió que los dinosaurios siempre se ven guapos.

Se puso sus calcetines del Capitán América, sus tenis verdes, y no podía falta la mochila de dinosaurio. Durante todo el ciclo escolar jugó con sus amiguitos, uno era un cocodrilo, y llevaba mochila de cocodrilo, otro era Iron man y llevaba mochila de Iron man y el como buen dinosaurio, llevó su mochila de dinosaurio.

La mochila es casi de su tamaño, apenas carga unos colores, una libreta y algunos materiales que son poquitos a comparación de todo lo que había en su salón. “Dime, ¿quién es el dinosaurio?” Dice cuando se pone su mochila en la espalda.

Hora de la ceremonia en punto: ya estaban él y todos sus amiguitos en los cuadritos de la pantalla, que su papá conectó a la televisión. Su maestra les dijo que habían sido muy valientes por quedarse en casa, que además ahora en la primaria tienen que cuidar a sus papás y a sus abuelos.

Les explicó que todos tenían que abrir los brazos para recibir los abrazos que ella les mandaba, porque fueron muy dedicados en sus tareas. La maestra también aprovecho para que los papás y mamás se sintieran orgullos del esfuerzo para terminar el curso.

Ahora sí, el dinosaurio no sabe de despedidas, pacta con sus amigos verse pronto para ir a las pizzas y jugar con el gusano grande del parque.

La realidad es la de muchos estudiantes, de todos los niveles educativos. No hubo pase de lista presencial, ni abrazos, ni confesiones frente a frente de lo que no se dijeron durante el curso. El Covid-19 aisló las despedidas. Tal vez esa sea una oportunidad para que las personas se reencuentren con más amor.

El dinosaurio es muy feliz, porque le enviaron una foto que hizo su maestra y sale con el birrete de graduado. ¡Felicidades dinosaurio!
Por si fuera poco, cuando acaba la ceremonia, en la mesa hay: yogurt, gelatinas de colores, bocadillos con atún, salchichas en forma de pulpos y chilaquiles para los adultos, además hay bolitas de sandía y melón, pero lo mejor de todo es que en el centro hay un pastel grande, uno enorme, adivinen de qué…

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