La sorpresa de este año, sin lugar a duda, son los Kansas City Chiefs: de la mano de Pat Mahomes están jugándole al tú por tú a cualquiera y si bien perdieron contra Patriotas, están dando una cátedra de lo que es llevar a un jugador promesa a convertirse en un verdadero jugador franquicia.

Un jugador franquicia es la pieza clave en tu vestidor, la joya de la corona. Encontrarlo es sumamente complicado, año tras año vemos como los equipos de la liga reclutan al QB que pinta para ser el nuevo Brady, pero, a fin de cuentas, la promesa se queda en solo eso, una promesa. Esto nos lleva a una pregunta seria, ¿existe una tendencia a sobrevalorar a los jugadores? De acuerdo con lo que estamos viendo en Kansas, no, solo hace falta un verdadero proceso.

¿Por qué funciona la fórmula Mahomes en Kansas? Simple, Chiefs esperó todo un año para que Mahomes aprendiera de Alex Smith, no lo apresuró, no lo lanzó a los lobos (las férreas defensivas rivales que se alborotan con carne fresca), lo cuidó y armó todo un equipo para respaldarlo. No por nada tienen en Kelce una de las mejores alas cerradas, en Hunt uno de los mejores corredores y en Hill uno de los mejores receptores. Andy Reid pensó en todo eso y preparó a Mahomes para ser quien moviera los hilos en el campo y explotara esas armas, distribuyendo la presión de ganar los partidos y, ojo, digo distribuyendo porque la responsabilidad es de Mahomes, pero tiene un sólido equipo que lo respalda.

No estoy diciendo que un jugador novato no pueda ser la sensación, pero jugadores como Jared Goff, Russel Wilson, Carson Wentz debutaron el mismo año de su selección y batallaron muchísimo, su segundo año fue mucho mejor, Wentz y Wilson ganaron SB. Pero, la realidad es que hay más casos como el de Johnny Manziel y EJ Manuel, en los que se apresuró su proceso y terminaron en el olvido.

No te pierdas el Pats vs Bears y el Kansas vs Bengals, se acerca la mitad de la campaña, tiempo de predicciones.

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