Christopher Silvester, catedrático de historia en Peterhouse, Cambridge, durante más de 10 años trabajó como periodista para Private Eye, también fue colaborador de importantes medios y responsable del libro Las grandes entrevistas de la historia, que comprende de 1859 a 1992.

Esta es la quinta parte y aparecen personajes que persisten en la memoria.

Aparece un texto sobre este género en el que nuestro país ha tenido sólidos exponentes.

“Entrevistar, en el sentido periodístico, es el arte de extraer declaraciones personales para su publicación… La entrevista es un mecanismo cuidadosamente elaborado, un medio de transmisión, un espejo.”

(Edward Price Bell, Major interviewing: Its principles and its functions, 1927).

Nikita Serguéievich Jruschov (1894-1971), político y líder soviético, nació en Kalinovka. Entrevistado por Tom Driberg. (Reynold’s News, 9 y 16 de septiembre de 1956).

“Fue pastor, cerrajero e instalador de tuberías en una mina de carbón de Donbass antes de afiliarse al partido Comunista en 1918. Luchó en la guerra civil y después se convirtió en funcionario del partido. Durante la segunda Guerra Mundial organizó la resistencia guerrillera en Ucrania. Dirigió la Unión Soviética desde 1956 hasta 1964, en que fue depuesto. Murió en la oscuridad.“

Según Harrison Salisbury, corresponsal en Moscú de The New York Times, en 1950, Jruschov era ‘la delicia de los periodistas porque estaba siempre dispuesto a ser entrevistado. Hablaba sin parar y sus palabras eran interesantes.

’” Se le cuestionó sobre la prensa soviética y que por lo que se entendía, los periódicos estaban repletos de críticas hacia los individuos e instituciones del Estado. Repuso.

–Así es. Supongo que al leer nuestros periódicos, que no contienen más que críticas, nuestros enemigos en el extranjero creerán que estamos en una situación lamentable, que estamos a punto de venirnos abajo. ¡Sea como sea, los años siguen pasando y sobrevivimos! Igualmente expresó.

–Nuestro objetivo es impedir todo resurgimiento del culto a la personalidad y regresar a la línea y métodos leninistas. Lenin era muy estricto en este aspecto.

Mahatma (Mohandas Karamchand) Gandhi (1869-1948), líder político y espiritual hindú, nació en Guyarat al oeste de la India. Ejerció como abogado en Londres antes de viajar a Suráfrica, donde se inició en la política activa. Su método de protesta favorito era la desobediencia civil no violenta. Entrevistado por HN Brailsford. (Harijan, 14 de abril de 1946).

“Gandhi también se sentía feliz cuando nos encontramos. El discurso de Mr Attlee sobre la cuestión india acababa de abrir las puertas a la independencia. Tenía buen aspecto y aparentaba muchos menos años de los que en realidad tenía. Sus modales nunca fueron solemnes y a menudo se relajaba con una risita bienhumorada.”

En respuesta a una pregunta posterior, sobre si tras la ratificación mediante tratado de la independencia india sería posible discutir el tema de una alianza de carácter defensivo, Gandhi respondió: –Cuando India disfrute del calor de la independencia, probablemente se adherirá a un acuerdo así por voluntad propia. La amistad espontánea entre Gran Bretaña y la India se extendería entonces a otras potencias y entre todas mantendrían el equilibrio, ya que solo ellas estarían en posesión de la fuerza moral necesaria para hacerlo. Desearía vivir 125 años para ver esa visión hecha realidad.

Marilyn Monroe (1926-1962), actriz de cine norteamericana, recibió al nacer el nombre de Norma Jean Baker. Alcanzó la fama al convertirse en uno de los símbolos sexuales más imperecederos de Hollywood. Entrevistada por Georges Belmont. (Marie-Claire, octubre de 1960).

“Contrajo matrimonio primero con el jugador de beisbol Joe DiMaggio y, después, con el autor teatral Arthur Miller, del que se divorció en 1961. Tuvo amoríos tanto con John F Kennedy como con Bobby Kennedy poco antes de caer en una profunda depresión que culminó con su suicidio por una sobredosis de barbitúricos.

“Rara vez concedía entrevistas. Esta –la última– es, en buena medida, un monólogo”.

De sus recuerdos de niñez, dijo: –Lo que recuerdo es la lucha por la supervivencia. Yo era todavía muy pequeña, estaba aún en la cuna, y ya luchaba por sobrevivir. Pero preferiría no hablar de eso. Si no le importa. Es una historia sórdida y, como he dicho, no es asunto de nadie más que mío.

–Durante la guerra trabajé en una fábrica. El trabajo era muy aburrido y la vida bastante horrible. Yo trabajaba cerca de la sección de pinturas. No había más que hombres. Solían interrumpir su trabajo para escribirme.

–Un fotógrafo, David Conover, me dijo que debía trabajar como modelo. Ganaría fácilmente cinco dólares por hora. ¡Cobraba 20 a la semana por diez horas diarias! “¿Y de sí era feliz…?” –Sí; dado que solo tengo 34 años y aún me queda vida por delante, espero disponer de tiempo para llegar a ser mejor y más feliz, tanto vital como profesionalmente. Esa es mi única ambición. Puede que me lleve tiempo porque soy lenta. La vida aún tiene cosas que ofrecerme.

De Aguilar, publicado originalmente por Penguin Books. Primera edición: junio 2013.

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