Una aventura sobre silla de ruedas

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Su trayecto contempla el paso por 24 estados y un recorrido de 13 mil kilómetros

Pachuca

Mario Dávalos Romero es originario del puerto de Veracruz y desde hace un par de meses emprendió una aventura: cruzar gran parte del país a bordo de su silla de ruedas y solo con un par de mochilas para guardar lo indispensable.
Vestido con una playera de manga larga gris, insuficiente para soportar la fría mañana pachuqueña, Mario cruza las manos en un intento por calentarse un poco y evitar que la voz le tiemble por las inclemencias del clima, mientras cuenta parte de su historia.
El 5 de septiembre marcó el inicio de su recorrido. El sitio elegido fue Guasave, Sinaloa, y su destino final es Cancún, Quintana Roo, el cual espera alcanzar en septiembre del próximo año. Su trayecto contempla el paso por 24 entidades del país y un kilometraje total de 13 mil.
No es la primera vez que hace un recorrido de esa naturaleza, es la 12, pero sí es la segunda ocasión en la que llega a suelo hidalguense, y ahora, señala un poco desencantado, que la ciudad lo ha decepcionado pues la mayoría de sus habitantes demuestra tener escasa cultura vial y poco respeto a las personas con discapacidad, algo que busca cambiar, o al menos intentarlo, con su recorrido.
Mario se acercó el domingo por la mañana al grupo donde platicaban amenamente la ciclista Daniela Campuzano y su familia, tras recibir el Premio Estatal del Deporte. Unos minutos después se unió Fátima Baños, titular del Instituto Hidalguense del Deporte, quien le prometió entrevistarse con él ayer y entregarle una mochila, además de darle el banderazo de salida hacia su nuevo destino: la Ciudad de México.
El Reloj monumental de Pachuca marcó las 14 horas del lunes 21 de noviembre. Era el momento exacto para que Mario, quien también fue multicampeón nacional paralímpico de natación en la década de 1980, continuara con su aventura.
Un casco de ciclista con una cámara, mochila al hombro y una más colocada a la altura del asiento, y su silla de ruedas adaptada para soportar lo sinuoso del camino fue todo con lo que partió de la Bella Airosa, que le dio un hasta luego con un cielo despejado y su característico viento frío, mientras algunas personas curiosas solo observaban y otras aplaudían a su paso.
Mario se fue con la expectativa no solo de cumplir con su meta de alcanzar Cancún en septiembre de 2017, sino también con la esperanza de que en su siguiente paso por Pachuca, si es que lo hay, sus habitantes hayan tomado mayor conciencia y sensibilidad hacia las personas que, como él, tienen alguna discapacidad física.

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