Una nueva experiencia, intercambio educativo en Toulouse

1141
entrevista

BEURIBE ALEJANDRA LÁZARO HERNÁNDEZ
Licenciatura en derecho

 

Université Toulouse 1 Capitole fue la universidad de destino, ubicada en una ciudad de estudiantes al sur de Francia, a siete horas y muchos kilómetros lejos de México y de Pachuca, de mi familia, de mis amigos y, muy en específico, de mi zona de confort.
Desde que ingresé a la universidad como estudiante de la licenciatura en derecho mi objetivo fue realizar el trámite de movilidad internacional, contaba con conocimientos en el idioma inglés y, a inicios de 2014, me inscribí a los cursos impartidos por la dirección de educación continua de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) para aprender francés. Fue así como decidí solicitar la movilidad estudiantil a Toulouse, sin saber demasiado sobre el lugar al que iba e imaginando solo un poco lo que implicaba estar lejos de todo.
Al llegar a Toulouse quedé maravillada por la tranquilidad de la ciudad, perfecta para la vida estudiantil y para mí, que nunca había estado lejos. Fui afortunada de poder compartir esta experiencia de seis meses con mi hermana gemela, estudiante al igual que yo de la licenciatura en derecho y quien también realizó el trámite de movilidad educativa a Toulouse de forma simultánea.
La Universidad de Toulouse es muy grande y hay tres facultades en las que es posible tomar cursos, debido a mi carrera cursé mis materias en la Facultad de Derecho, ubicada en El Arsenal, como se denomina al edificio donde ésta se encuentra. La modalidad en la que tomé las materias de mi carga académica fue curso magistral, por lo que acudía a anfiteatros de aproximadamente 500 estudiantes, en donde el catedrático nos dictaba el contenido del programa académico, los términos jurídicos relativos a la materia y citaba ejemplos prácticos.
Además tuve la oportunidad de asistir a actividades culturales y deportivas ofrecidas por la universidad a la comunidad estudiantil, tales como esgrima, danza, así como conciertos de la orquesta sinfónica de la institución. La asociación de alumnos de intercambio también realizaba eventos denominados cafe des langues, donde era posible practicar tanto el inglés como el francés con compañeros de otros países.
En cuanto a los exámenes, fueron aplicados de forma oral en tres materias por los maestros que me impartieron cátedra y en uno más por una representante del catedrático. La forma de aplicación del examen me permitió poner a prueba mis habilidades lingüísticas, las cuales para el momento del examen ya había podido desarrollar en comparación con el inicio de los cursos, cuando entender la totalidad de las clases era complicado por no estar completamente familiarizada con los términos.
Este intercambio ha sido una de las mejores decisiones de mi vida y definitivamente no cambiaría nada de lo que me llevó a Toulouse. Después de esta experiencia mis proyectos profesionales se han enriquecido y tengo un panorama más amplio de lo que me espera al terminar la carrera.

Comentarios