Dos tazas antropomorfas, Cuphead y Mugman, dejan el terruño en busca de aventuras. Al llegar a la gran ciudad prueban suerte al casino local, donde tras una racha despiertan la curiosidad del dueño del lugar: el mismísimo Diablo, quien apuesta su emporio por el alma de los jóvenes, quienes son derrotados a causa de su ambición y codicia. Así las cosas, las tazas trotamundos deben cobrar a los deudores del malévolo para recuperar un cachito de su ser, lo cual no será una tarea fácil pero sí una muy divertida. Señoras y señores, bienvenidos a Cuphead.
Cuphead es un videojuego creado por Studio MDHR y distribuido para Xbox One y PC. Desde su anuncio, allá en el lejano 2014, este título llamó la atención del público a causa de su impresionante diseño, hecho completamente a mano como si se tratase de una caricatura estadunidense de los años 30, así como su apuesta hacia el género de plataforma el cual fue inmortalizado durante los 80 gracias a Mario Bros., Contra, Snow Brothers y otros títulos que los gamers más añejos disfrutaron en las farmacias y tortillerías más cercanas.
Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas. Y es que desde su anuncio Cuphead sufrió múltiples retrasos, lo cual dio ciertos avisos de una posible cancelación. Sin embargo, los integrantes de Studio MDHR cumplieron con la tarea y, desde la última semana de septiembre, podemos disfrutar de este juego que apela a nuestra infancia de una manera bella, como pocos lo hacen.
¿Qué hace a Cuphead una de las innovaciones más importantes del videojuego en la actualidad? Primero que nada, es la prueba de que un estudio independiente, a pesar de los baches y dificultades, puede llevar a cabo un proyecto asombroso y con mucho corazón; de hecho Cuphead posee un ángel que ya quisieran títulos de franquicias como Call of duty o el famosísimo FIFA.
Segundo, Cuphead es arte en movimiento. En serio. Toda su animación y desarrollo está hecho a mano, como si se tratase de los filmes más pulidos de Walt Disney o Hayao Miyazaki. Apreciarlo toma tiempo, y más cuando estamos acostumbrados a los digital y lo hecho por computadora, pero una vez que le tomamos ritmo, la experiencia es tan bella como escuchar a los Beatles por primera vez.
Si aún no te convences, este juego posee un sistema frenético pero harto entretenido, justo como cuando te acababas el cambio de mamá tras ir por el mandado del día. Los más adentrados en el gaming apreciarán su dificultad, mientras que los más jóvenes podrán acercarse sin problemas a algo más meticuloso que los juegos de disparos y la experiencia en línea.
Pues bien, Cuphead es una muestra más de que los cuentos de hada existen y son tan bellos, artesanales y disfrutables como la vida misma, y confirma que los videojuegos son la narrativa predilecta del siglo XXI, una que crece cada día más y se inserta poco a poco en la cultura. Una tacita de Cuphead, por favor, y deme dos terroncitos de azúcar.

@Lucasvselmundo
[email protected]

Comentarios

SHARE
Artículo anteriorCultivar el jardín
Artículo siguienteHabemus “fiscal carnal” en Hidalgo
Licenciado en ciencias de la comunicación y maestrante en ciencias sociales. Reportero ocasional y columnista vocacional. Ayatola del rock n’ rolla. Amante de la cultura pop, en especial lo que refiere a la música, el cine y los cómics. Si no lo ve o lo lee, entonces lo escucha. Runner amateur, catador profesional de alitas.