Los hermanos Zaragoza Castelán, Pedro y Margarito, originarios de la Huasteca hidalguense, además de hacer pan y zacahuil también crean velas

Pachuca.- Cuando llegan estas fechas en las que las familias mexicanas comienzan a preparar y buscar todo lo necesario para el altar de Día de Muertos, pocas veces nos detenemos a pensar que detrás de esos artículos hay una tradición familiar.
Justamente esa es la historia de los hermanos Zaragoza Castelán, Pedro y Margarito, originarios de la Huasteca hidalguense, que además de hacer pan y zacahuil también crean velas.

Los objetos colocados en el altar tienen significados propios como la flor de cempasúchil, cuyo camino guía a las almas hacia sus hogares, y las velas, que representan a cada difunto que la familia ha perdido.

“Esta es una tradición de nuestros ancestros, nuestros abuelos, se la heredaron a nuestros papás y nuestros padres a nosotros y a ver si nuestros hijos quieren, porque ya no quieren dedicarse a esto; esperemos que no se pierdan este tipo de tradiciones.”
Con la llegada del Día de los Fieles Difuntos y el Xantolo, tradición muy característica de la región Huasteca, la producción de velas de los hermanos aumenta considerablemente.

“El proceso de la vela es muy sencillo, es un poco peligroso para los niños porque trabajamos con fuego y gas; para el proceso es comprar la cera, hervirla y después de hervirla se le va agregando a los pabilos, que van agarrando forma.”

Los hermanos enseñaron ese proceso al público inscrito en un taller impartido en el centro cultural del Ferrocarril, con motivo del programa Cultura y muerte Hidalgo 2017, que la Secretaría de Cultura realiza para conmemorar la tradición.

Unas vigas de madera sostienen círculos de manguera soportados con hilo, otros cuelgan alrededor de los círculos, son los pabilos en los que se verterá la cera que ya se calienta en una improvisada estufa y que se derrite en una cazuela de metal con ayuda de una cuchara de guaje.

“Para práctica ocupamos esta cera que es china, es más barata que la cera pura que está como en 300 pesos el kilo, la cera china anda entre 40 pesos; la cera pura tiene un olor diferente, pero muchas personas no la pagan, una velita de cera pura está como entre 20 y 25 pesos, pero no lo pagan.”

Cuando la cera ya está lista, el procedimiento que sigue es verter dos cucharadas en cada pabilo, esperar a que seque y repetir el proceso hasta tomar la forma de la vela; cuando se necesita color o aroma puede agregársele crayolas y esencia.

En su familia, la mayoría se dedica a hacer velas; en esta temporada llegan a crear entre mil y mil 500 velas en un aro de 150 pabilos, pero en estos días también se preparan para la celebración del Xantolo.

“Hacemos tamales, el zacahuil, chocolate; nosotros molemos el cacao, hacemos el mole, bailamos en cuadrillas, el día dos salimos a las casas a bailar”, concluyó.

  • Los hermanos
    enseñaron el proceso de creación de velas al público inscrito en un taller impartido en el centro cultural del Ferrocarril, con motivo del programa Cultura y muerte Hidalgo 2017

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