Han pasado los días desde la renuncia de Carlos Urzúa como secretario de Hacienda y Crédito Público y siguen los análisis de su carta de dimisión, aclarando interrogantes en una extensa entrevista que concedió a la revista Proceso.

En tanto, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se ha hecho un tanto de lado ante cuestionamientos de comunicadores en su ya debatida conferencia mañanera.

De acuerdo con lo expresado por el ahora exfuncionario, fueron pocos, pero trascendentes, los motivos que lo orillaron a separarse del cargo.

Uno, el que hubiera diferencias con López Obrador en el manejo financiero; dos, opuestos en lo que iba a ser el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México: el secretario en contra de que se suspendiera el proyecto y el mandatario federal en favor de que no se continuara.

Igualmente, por tensiones tras poner sobre la mesa la refinería de Dos Bocas y hasta el Tren Maya: Urzúa considerando que no eran prioritarios, por lo que en inversión significaban, y AMLO reiterativo, insistente, en que debían llevarse a la práctica.

Hay un pequeño párrafo en que sobresale el carácter del extitular de Hacienda, de los que no se echan para atrás en sus convicciones profesionales.

–¿Le pusiste alguna condición para integrarte al gabinete?

–No. Ni él ni yo pusimos condiciones. Solo le dije que si las cosas iban mal, me iba a ir. Él sabe cómo soy yo.

Ya antes habían trabajado juntos, cuando López Obrador fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México; entonces concordaron en armonías y objetivos. Urzúa sí se separó entonces de su función, pero por razones académicas.

Pero también hubo dos personajes que, según lo explicado por el economista, lo obligaron a renunciar.

Uno: Alfonso Romo, jefe de la oficina de la presidencia y con estrechas relaciones con el sector empresarial. El entrevistado no omitió señalamientos.

“Romo trató de usar su influencia para apoderarse de las secretarías de Hacienda y de Economía, pero el presidente no lo dejó, pero sí pudo imponer a Margarita Ríos-Farjat en el SAT y a Eugenio Nájera en Nafinsa y en Bancomext.”

Se entiende que eso llevó a disensiones profundas.

Y el otro con quien no comulgó fue Manuel Bartlett, hoy al frente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de quien dijo: “Tiene una fuerte visión estatista y en el gasoducto que va de Texas a Tuxpan se debía pagar la obra”, y en eso no estuvieron de acuerdo, argumentando Urzúa: “…nosotros firmamos un contrato y debemos cumplirlo”.

Con él llegó a 11 el número de renuncias en el gobierno de López Obrador.

Hubo otro ingrediente, un tanto subjetivo. El presidente casi de inmediato designó al hidalguense Arturo Herrera como relevo en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Joven aún, originario de Actopan, captó interés por su actitud cuando AMLO lo presentó en un acto grabado. Se notaba a Herrera confundido, como cuando se busca poner en control las ideas.

Altamente competente, su disyuntiva, que dejó traslucir sus emociones, era que Carlos Urzúa fue su maestro, y por el otro, en imaginaria balanza estaba la orden presidencial.

Minutos después, Arturo Herrera ofreció una conferencia de prensa y, ya pasado el trago ácido de su nombramiento, se mostró jovial, conocedor y al tiempo recobrando el control de sus acciones.

Este episodio del gobierno federal, fuera de lo previsto o advertible, dejó, eso sí, muy en claro que: solo hay una voz, una autoridad, la presidencial. Y eso, desde luego, mucho lo han de ponderar, sobre todo los miembros de su gabinete.

Rechazo a parquímetros

En la segunda quincena de junio, vecinos de la colonia Periodistas, en Pachuca, estuvieron en el Congreso local para exigir que no se instalen parquímetros, demanda que anteriormente habían hecho pública.

Se destaca la unión entre quienes viven en ese sector de la ciudad, quienes no han cedido en su pretensión. Los acompañaron otras personas de diferentes partes de la Bella Airosa, haciendo eco de la misma petición.

Han encontrado en el regidor Navor Rojas a quien oriente acciones legales en el mismo sentido.

Sin embargo, pocos días después, el segundo tribunal colegiado del vigésimo noveno circuito en Hidalgo emitió un fallo respaldando a la empresa Comuni Park para que continúe con la operación de los dispositivos de cobro por estacionamiento en ya numerosas arterias.

Rojas, quien promoviera el juicio de nulidad 147/2017 contra la instalación de parquímetros hace ya dos años, dijo que acudirá a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para rebatir la resolución, en la intención de lograr un juicio de revisión.

Precisó el regidor que la Constitución y la Ley Orgánica Municipal determinan que los espacios públicos no serán concesionados.

A su vez, la alcaldesa Yolanda Tellería, ecuánime, puntualizó que todavía no concluye el proceso jurídico, por lo que es necesario esperar un dictamen final. Y comentó que debe darse continuidad al convenio signado por 10 años con su antecesor, en 2015.

No hay que olvidar, digresión solamente, que Navor Rojas es de los que no se rinden, al igual que los vecinos de la colonia Periodistas.

Peña Nieto, glamour

En tanto este país vive día a día situaciones que atentan contra una esperada tranquilidad, el expresidente Enrique Peña Nieto fue captado, imagen a todo color, con la atractiva joven de 31 años Tania Ruiz, modelo originaria de San Luis Potosí, a quien le obsequió copioso ramo de rosas rojas, se pensaría que “nuevo testimonio de su amor”.

Por cierto, el exmandatario usaba un bien calado sombrero, como de palma, de buen gusto, de esos que son comunes en regiones calurosas.

En tanto, su exesposa, la actriz Angélica Rivera, de 49 años, a quien se le identifica como la Gaviota, desde que fue parte del elenco en la telenovela “Destilando amor” tuvo que ser intervenida, casi de emergencia, tras sufrir un percance en su domicilio al trastabillar en las escaleras.

Sufrió fuerte golpe en un ojo y registró una desviación de mandíbula.

Mundos opuestos, ciertamente.

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