A pesar de todos los obstáculos, el proceso electoral de ayuntamientos en Hidalgo sigue caminando. Lo extraño es que en últimos días el transcurso de las elecciones ha sido detenido por razones procesales o formales, más que por motivos sanitarios. El más reciente incidente es el protagonizado por el aspirante a la alcaldía de Tula Ricardo Baptista, cuya candidatura fue retirada por el Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo (TEEH) bajo el argumento de que no solicitó a tiempo su licencia para separarse de su cargo como diputado local. Eso, a pesar de que las elecciones fueron suspendidas durante meses por el consejo general del Instituto Nacional Electoral (INE) en razón de la pandemia. Esa postergación provocó la alteración de prácticamente todo el calendario electoral, lo que a su vez también modificó las fechas originales previstas para la organización de los comicios. Y no obstante a las circunstancias extraordinarias provocadas por la pandemia, el TEEH se puso muy estricto y consideró que Baptista incumplió con el requisito de separarse a tiempo. La resolución del TEEH motivó no solo la reacción de Baptista, sino que también provocó el extrañamiento del dirigente nacional de Morena Alfonso Ramírez Cuellar, quien ayer advirtió que el partido impugnará la resolución del TEEH ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Será interesante conocer la resolución del máximo tribunal del país y comprobar si, en efecto, hay injerencia externa respecto al sospechoso actuar de los magistrados locales, como señaló Baptista a través de una carta dirigida al pueblo de Tula. Ya veremos. De filón. El Hidalgo en paz sufrió un serio descalabro ayer, cuando el secretario de Seguridad Pública federal Alfonso Durazo Montaño reveló que de enero a agosto de este año, la entidad se ubicó entre los 11 estados del país en los que aumentó el delito de homicidio doloso, en nuestro caso con 15.7 por ciento.

Comentarios