Vacuna china arriba a Sao Paulo

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El biológico será aplicado a 9 mil voluntarios, todos ellos trabajadores de la área de la salud

Sao Paulo.- Las dosis de la vacuna creada por el laboratorio chino Sinovac llegaron ayer a la ciudad brasileña Sao Paulo, donde está previsto que comiencen a ser aplicadas a 9 mil voluntarios, todos ellos trabajadores de la área de la salud.

El biológico, cuya distribución estará coordinada por el Instituto Butantan, el principal centro referente inmunológico de Brasil, aterrizó en el aeropuerto internacional de Guarulhos proveniente de un avión que despegó desde Frankfurt, Alemania.

En redes sociales, el gobernador del estado paulista Joao Doria celebró la llegada de las dosis y aseguró tener un “sentimiento de esperanza en dar este paso importante en la batalla contra el coronavirus (Covid-19)”.

Bautizada como CoronaVac, el compuesto desarrollado por el laboratorio chino podía empezar a ser testada desde ayer en Brasil y, durante tres meses, pretende llegar a un total de 9 mil profesionales clínicos, aunque algunos, sin saberlo, van a recibir placebo.

Las pruebas, que tienen un costo estimado de 85 millones de reales (unos 15.7 millones de dólares), serán realizadas en 12 centros de investigación del país, encargados de analizar su eficacia y verificar si existe el estímulo de producción de anticuerpos para la protección contra el patógeno.

El acuerdo con el laboratorio Sinovac prevé que, en caso de ser efectiva, el gigante suramericano pueda contar con 60 millones de dosis para su distribución sin tener la necesidad de comprarla al exterior.

La CoronaVac es la segunda vacuna que, estando en la tercera y última fase antes de su homologación, fue autorizada a ser testada en el país por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), el órgano regulador del gobierno brasileño.

Ya a mediados de junio empezaron los ensayos del biológico desarrollado por la Universidad de Oxford, en Reino Unido, que será probado en un total de 5 mil brasileños, bajo la conducción de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp) y la Fundación Lemann.

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