Primera mujer astronauta: Valentina Vladimirova Tereshkova, condecorada con la Medalla de Oro por la Paz, otorgada por las Naciones Unidas.

En esta ocasión me permito hacer mención sobre una bella mujer que desde temprana edad interesó por las letras, y más especial por conocer la historia universal, la técnica, matemáticas y la música; también llamó su atención el deporte de salto en paracaídas porque soñaba con volar, en donde obtuvo el título de instructora en dicha especialidad.

Nació el 6 de marzo de 1937 en la región de Yaroslavl en Rusia, entonces parte de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas. Su padre Vladimir Aksyenovich era tractorista y su madre Elena Fedorovna se hacía cargo de la granja de la familia. Valentina perdió a su padre en la Guerra Ruso-Finesa, razón por la cual su madre, su hermana y su hermano menor se vieron en la necesidad de trasladarse a la ciudad de Yaroslav en 1945 y ponerse a trabajar en una fábrica de tejidos para salir adelante, en la cual, aun siendo niña, comenzó a trabajar.

Con solo 26 años, Valentina Vladimirova Tereshkova se convirtió en la primera mujer cosmonauta. Formaba parte del Programa espacial soviético Vostok, el cual hacia 12 años atrás había puesto a Yuri Gagarin en órbita, considerado como el primer hombre en hacerlo. El nombre clave en la misión fue Chaika (gaviota), y sus primeras palabras fueron: “Aquí gaviota, aquí gaviota. Veo en el horizonte una raya azul: es la Tierra. ¡Qué hermosa! Todo marcha espléndidamente”.

Terminando la guerra, comenzó sus estudios a los ocho años, en cursos por correspondencia y asistiendo a una escuela nocturna, la cual abandonó a los 16 años. Empezó a trabajar en una factoría de neumáticos, esta actividad le ayudó a estudiar ingeniería técnica industrial.

En 1962 fue elegida junto con otras tres mujeres para ingresar en la sección femenina de cosmonautas, e integrar el programa espacial de mujeres en el Espacio. La jornada laboral empezaba a las nueve de la mañana con clases de teoría y continuaba con preparación física, además de charlas de especialistas de institutos académicos. El esfuerzo de las seleccionadas era titánico y les valió el respeto de sus compañeros masculinos, que en un primer momento les dispensaron una acogida poco amistosa, se considera que fue la única del grupo en completar la misión.

Debido a los instantes de paranoia de aquellos tiempos, el programa espacial fue llevado en secreto. Su madre de Valentina pensaba que asistía día a día a un campo de adiestramiento para militares elites.

Tras un duro entrenamiento, el 16 de junio de 1963 a las 9:29 horas (UTC) Tereshkova fue lanzada en solitario al espacio a bordo de la nave Vostok seis, bajo el nombre clave de Chaika (gaviota en español), orbitó 48 veces la Tierra en un viaje espacial de 70 horas y 50 minutos de duración, transformándose en la única mujer y primera civil en viajar al espacio.

Los viajes eran experimentales y no muy confortables, provocando problemas en su salud al estar 70 horas sin alimento, con calambres por la falta de líquidos y movimiento, con una llaga en el hombro por la cerradura del casco. Además de que Tereskhova tenía vértigo; detalle que fue escondido a sus superiores de cara al viaje espacial, por lo cual padeció mareos y vómitos a lo largo de los tres días que duró su viaje por el espacio.

El 19 de junio el viaje finalizó, para el descenso se tuvo que lanzar en paracaídas desde más de 6 mil metros de altura, después de abandonar la cápsula espacial, y tomó tierra en Karaganda (Kazajstán), cayendo en medio de un lago, lo cual no estaba programado y que tuvo que atravesar nadando con un golpe fuerte en la nariz.

La misión de Tereshkova formó parte de una experiencia para el desarrollo del Programa espacial ruso. Su objetivo era determinar si las mujeres tenían la misma resistencia física y psicológica que los hombres en el entorno espacial.

Como resultado de la misión fue nombrada Héroe de la Unión Soviética, pero es mucho más significativo que su diplomacia y su activismo por la paz que ganara la Medalla de Oro de la Paz, otorgada por las Naciones Unidas.

Tereshkova se interesó por la política. En 1968 fue nombrada jefe del comité de mujeres soviéticas, fue diputada del Soviet Supremo hasta 1970. Cuatro años después fue elegida miembro del presidium. Participó en la conferencia mundial de la ONU con motivo del Año Internacional de la Mujer llevada a cabo en México en 1975. En 1982 recibió el premio Simba por su labor de promoción de la mujer.

En el 2000 fue distinguida por una asociación internacional de la ciudad de Londres como Mujer del Siglo XX.

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