Vamos a pasar sea como sea: migrantes

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Así lo dijeron mientras intentaban cruzar a México para llegar a Estados Unidos

EDGAR HERNÁNDEZ /
AGENCIA REFORMA
Guatemala.- Los integrantes de la Caminata Migrante se levantaron ayer a primera hora con una sola idea en la cabeza, cruzar a México para llegar a los Estados Unidos.

Los organizadores fijaron el mediodía para enfilarse del parque de esta localidad, donde pasaron tres días en espera de toda la caravana, hacia el puente internacional entre México y Guatemala.

Al frente de la caravana, mujeres y niños.

Del lado guatemalteco se encontraron con un primer cerco de elementos del Ejército, dos tanquetas y medio centenar de elementos la Policía nacional civil.

Los migrantes advirtieron que si en media hora no les abrían el paso romperían el primer filtro guatemalteco, lo que no sucedió, y llegaron a una reja.

“Nos vamos a pasar; sea como sea, pasaremos”, gritó David López, uno de los líderes de la caminata.

Atrás de una puerta amarilla, autoridades migratorias mexicanas ofrecieron a los hondureños ingreso ordenado. Primero las mujeres y los niños.

“Acabo de recibir las instrucciones de comunicarles que vamos a recibir a todos en el Instituto Nacional de Migración (INM) en el puente. De forma ordenada y cuidando la seguridad de las personas para recibir sus solicitudes” dijo un funcionario a través de un megáfono.

“No van a ser detenidos y serán llevados a un albergue”, agregó.

Los migrantes aceptaron e intentaron ordenarse para que les abrieran la puerta.

Luego de varios minutos y un calor sofocante de 31 grados y humedad de 80 por ciento, la situación se descontroló cuando un grupo rompió una reja lateral.

Las puertas cayeron y la multitud corrió hacia lado mexicano.

“¡Vámonos, vámonos!”, gritaron eufóricos.

Sin embargo, en el lado mexicano se toparon con un portón más firme y unos 300 elementos de la Policía federal.

Hubo poco intercambio de palabras antes que los hondureños tiraran también una parte de la puerta.
Los migrantes llegaro

n con los elementos federales. Adelante, mujeres y niños comenzaron a caer y sofocarse por el forcejeo.

Comenzó la desesperación; hubo gritos, llantos y lesionados.

En el enfrentamiento hubo intercambio de proyectiles. Los migrantes recogieron piedras y en respuesta recibieron gases lacrimógenos.

Una periodista recibió una pedrada que le causó una herida; un policía federal también sintió el impacto en el rostro.

Los migrantes reportaron alrededor de 50 integrantes de la caravana afectados por el gas.
La Policía federal frenó la Caminata Migrante.

El comisionado de la Policía federal Manelich Castilla destacó que no se permitió que se vulnerara la frontera.

Afirmó que los elementos no hicieron uso de la fuerza debido a que en el grupo de migrantes había menores de edad y adultos mayores.

Por su parte, el secretario de Gobernación Alfonso Navarrete denunció que la caravana ingresó por “la fuerza”, además de lesionar a elementos federales.

El INM comenzó el ingreso ordenado de los hondureños en grupos de 40 para llevarlos en autobuses a un albergue en Tapachula.

Siete horas después del enfrentamiento, los migrantes seguían esperando sobre el puente, pues el acceso fue lento, además que los centroamericanos insisten en entrar en caravana.

Otros optaron por lanzarse del puente internacional Rodolfo Robles al río Suchiate donde otros los auxiliaron a cruzar en balsas.

Los que permanecieron en el puente, recibieron por parte de elementos federales agua para evitar que se deshidrataran.

“No les duele, hermanos mexicanos ustedes tienen hijos, somos iguales, déjenos pasar”, clamó un migrante.

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