La investigadora Brisa Carrasco, de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, confió a este diario que un colectivo busca endurecer las restricciones para la operación de incineradoras tanto en Hidalgo como en todo el país. Esto porque, según la activista, los supuestos beneficios económicos y ambientales de quemar basura son falsos. Recordemos que algunas cementeras han recurrido a la quema de residuos como medio para producir la energía necesaria en sus procesos productivos, lo cual ha sido criticado por activistas ambientales y defendido por las empresas. Según Brisa Carrasco, tanto en Europa como en Estados Unidos ya se comprobó que tal método de generación de energía no funciona y que además no es redituable económicamente, ya que al final el municipio o los estados deben acudir a préstamos para invertir en esas plantas a través de un modelo público-privado que termina beneficiando más a las empresas. Por tal razón, la activista ya promueve una reforma al artículo 162 de la Ley para la Protección al Ambiente del Estado de Hidalgo, para lo cual ya tiene el apoyo del legislador morenista Víctor Osmind. La propuesta, que busca prohibir la incineración de residuos sólidos urbanos y de desechos de manejo especial en el estado, resulta urgente para Hidalgo pues donde hay cementeras operando la calidad del aire casi todos los días es mala. Por ejemplo, la región Tula y los municipios de Atitalaquia y Atotonilco de Tula alcanzan la alerta naranja casi todos los días. De filón. Hoy cumple un año el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en aquella elección histórica del año pasado. Donde no hay nada qué festejar es en el ámbito de la seguridad pública. ¿Será la Guardia Nacional el remedio contra ese mal?

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