Ve ONU foco rojo en desapariciones

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CÉSAR MARTÍNEZ / AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

México concentra 66 por ciento de los casos que han llegado al comité contra la desaparición forzada de la ONU (CED, por sus siglas en inglés).
El organismo informó ayer que registró su caso número 500, el cual ocurrió en el país, y destacó que en 2012 emitió su primera acción urgente, también sobre una desaparición forzada en México.
“Cada acción urgente representa a una persona desaparecida, cuya familia, allegados y amigos están sufriendo cada minuto de su vida por no tener idea de su suerte y paradero”, dijo Suela Janina, presidenta del comité.
Irak y Colombia son los dos siguientes países a los que el CED ha dirigido más acciones urgentes.
Dichas acciones elevan una desaparición forzada de un nivel local y personal a un asunto entre un comité de expertos de derechos humanos de la ONU y las autoridades del país donde ocurrió la desaparición.
La acción urgente número 500 fue emitida el 5 de junio, cuando se reportó la desaparición, por la mañana, de Areli Hernández Hernández, esposa de un periodista en Xalapa, Veracruz.
Aunque la mujer apareció por la noche, el CED emitió la acción debido a que la última comunicación que se tuvo de Hernández fue un mensaje de texto en el que advertía que dos sujetos la estaban siguiendo.
“Cuando una persona es víctima de una desaparición forzada, una intervención inmediata es clave.
“No existe justificación válida alguna para pedir a los familiares de una persona desaparecida que espere 24, 48 o 72 horas antes de tomar acción”, destacó Rainer Huhle, vicepresidente del comité.
Hernández ya había sufrido una situación similar en 2014, mientras que en 2015 fue agredida por sujetos que ingresaron por la fuerza a su domicilio, según la organización Artículo 19, presumiblemente debido a la labor periodística de su esposo.
El primer caso, de 2012, fue por la desaparición de Marcial Bautista Valle, una de las dirigentes de la organización Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, en Guerrero, desaparecida el 7 de diciembre de 2011 por sujetos armados que interceptaron el autobús en el que viajaba.
Según testimonios de otros pasajeros, los sujetos detuvieron el autobús de la línea Futura, interrogaron a las personas que iban a bordo para ubicar a Marcial Bautista Valle y a Eva Alarcón, luego las bajaron y desde entonces no se sabe de ellas.
Apenas en febrero, el gobierno federal se negó una vez más a reconocer la competencia del comité contra la desaparición forzada para examinar casos individuales, lo cual le permitiría tomar acciones más concretas que solo emitir las acciones urgentes, que contemplan medidas cautelares.

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