Pachuca.-

Humberto Augusto Veras Godoy, aspirante a diputado local por el distrito 13 en Pachuca, abanderado por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), es categórico: “No puedo ser candidato de palabras sino de acciones, y leal, honesto portavoz de los electores sin distinción de colores, credos y clases”.
Exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), refirió, sin rubores: “En lo profesional y personal, la vida ha sido generosa conmigo. Se me brindó otra oportunidad de retribuir, con sincero deseo de ayudar a mis semejantes”.
Ligado profundamente a la UAEH, en donde obtuvo un título como médico cirujano, refirió, muy textual, sin animosidades y sí con convicciones:

“Como representante popular, una función primordial es legislar. Lo haré con sentido social, pero, además, tocaré puertas, las que sean necesarias sin rendirme para dar respuestas.”
Manifestó que hay hartazgo con los dispendios y que los recursos deben orientarse en favor de quienes menos tienen y más necesitan.

¿Cómo lo resumiría?

“Servir al pueblo y no servirse de él; ser y hacer, consecuente con los compromisos que públicamente se contraigan. Brindar mi experiencia como ser humano, médico, en beneficio de los gremios. Y de tiempo completo, sin medias tintas ni simulaciones.”
A los 64 años no olvida la decisión que le resultó decisiva en el pasado.
“A los 24 años fui a Yucatán, contratado por el Instituto Nacional de Nutrición, de ahí surgió la oportunidad de ir a Inglaterra, con estadía de tres años, mínimos, para especializarme en cirugía vascular; era mi sueño.”

Y, ¿qué pasó?

“Alguien, amigo de los que solo hay en los dedos de una mano, y sobran, me pidió que esperara, que la universidad estaba en franco desarrollo; que yo era un egresado de la institución y que en algo debía corresponderle. Bien podría expresar que tenía la maleta lista para viajar. El amigo me convenció; tenía razón. Y me quedé; para siempre. Adiós eterno Londres y sus calles, bajo el manto de casi perpetuas neblinas.”
Casado con Rolanda Hernández, tienen tres hijos.
La mayor, Miriam, cirujana maxilofacial; Carlos Humberto, dedicado a negocios y Marisol, doctora especializada en cirugía.

La interrogante es breve:
¿por qué Morena?

Es un suspiro, en lo que tarda en contestar, deja ir la mirada hacia el norte; más arriba de Loreto, de cerros que se ondulan, donde hay cielo de profundo azul; porque la mañana de la entrevista, en una oficina que ahoga ruidos y sinsabores del exterior, el clima era benigno.
Giró hacia su interlocutor; los ojos verdes no inquisitivos y sí cordiales, se arrellanó en el sillón y manifestó:
“Porque comparto, creo que hay congruencia en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, porque este país requiere de un cambio que lo ha plasmado en 50 puntos esenciales. Momento crucial de cumplir con anhelos de todos, más que esperanza, certeza de que México será otro, con mayor seguridad, sin impunidades ni corrupciones, de cuentas claras y progreso sustentado, de servidores públicos que den resultados, en todos los órdenes.”
Los recuerdos del hoy militante de Morena son tan extensos como su currículum. Ha sido hombre activo, indudable.

Aparte de su preparación académica en medicina, tiene otros tres capítulos: especialidad en docencia por la UAEH, titulado; maestría en administración de hospitales, Escuela Nacional de Salud Pública de la Secretaría de Salud, titulado; maestría en administración y desarrollo de la educación, Instituto Politécnico Nacional, titulado.
Respecto a experiencia profesional destaca haber fungido como consejero universitario exoficio de la Escuela de Medicina de la UAEH, de junio 1978 a junio de 1979.
Se tituló en 1981. Su examen profesional fue el 10 de abril.

Y algo que cita con advertible benevolencia: primer secretario administrativo (medicina), 1982 a 1986.
Era rector Juan Alberto Flores Álvarez y director Luis Corzo Montaño.
Y, adelantito, director del hospital civil de Pachuca, 1987 a 1989.
El compañero de fórmula en pos de la diputación es su amigo, arquitecto Raymundo Lazcano.
“Nos conocemos de mucho tiempo atrás y coincidimos en ideales y en lo que pretendemos lograr.”

Humberto Veras se adelanta al cuestionamiento: ¿intuición?

“¿Cómo soy? Normal. Como cualquiera. Me gusta la música. No tengo género favorito. A veces las ocasiones, y hasta las añoranzas me llevan a buscar algo especial. Escucho Radio Universidad, Radio Universal, y otras; leo, intenso en el gusto de las buenas letras, sobre todo de escritores mexicanos. No me privo de nada, aunque sin excesos, como los dulces y, de cuando en cuando un cigarrillo, sin ser adicto al tabaco precisamente, nunca en casa. Las flores de mi predilección, en primer término, las orquídeas.”
Cree en los debates “como justo fluir de ideas, proyectos, conceptos” en el buen ánimo de encontrar respuestas razonadas, prácticas.
“Entre muchos, entre pocos, entre dos, pero al final concertación de las manos de un diálogo que tienda a construir. Nunca, en sentido de polémica agria, imposiciones por jerarquías.”
Veras Godoy enumeró otras de las muchas responsabilidades que ha acreditado.
“Todas y cada una asumidas con seriedad.”
De memoria, espléndida la suya: habló de fungir como comisario del Consorcio de Universidades Mexicanas; vicepresidente alterno región México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe; coordinador ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies).
Una de sus últimas comisiones, el año pasado, fue en carácter para director de participación ciudadana para la prevención social de la violencia y la delincuencia, nombramiento que le otorgó el entonces secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong. Presentó su renuncia ante José Luis Stein el 15 de enero de este año y se la aceptaron casi un mes después, el 16 de febrero.

¿Algo en común con el exmandatario hidalguense?

“Sí, la misma raíz, la UAEH, y habernos coincidido cuando nos desempeñábamos, él como gobernador y yo rector. Tuvimos frecuentes cambios de impresiones con muchas coincidencias.”
Al finalizar se vinculó nuevamente a la universidad.
“Descansé algunos días y retorné. Guardé relación con Adolfo Pontigo Loyola, hoy rector. Jamás me refiero a las decisiones que implementa en su encargo. Soy respetuoso como antes lo fueron conmigo.”
Mantiene como invariable norma de conducta cerrar ciclos y dejar atrás lo que hubiera emprendido.
“En donde he estado y al momento de decir adiós, me despido y únicamente para mí, mis reminiscencias, guardo los principales episodios de las tareas realizadas.”
Refirió que nunca ha sido de medias tintas, esfuerzos contenidos o simulaciones en donde se ha desempeñado, ni recubrir sus acciones con opacas fatuidades. Reniega del causar daños para subir peldaños.
“A nadie, jamás, le he causado quebrantos intencionadamente. Mi conciencia está en santa paz.”

Algo que explica su tesón, disciplina, es el haber “echado por la borda” más de 50 kilos en alrededor de casi 12 meses.
“Pasa el tiempo y sobreviene el descuido; se deja para mañana el ser más cuidadoso con lo que se come y romper, al tiempo, el sedentarismo. Hasta que lo emprendí. Lo primero es romper con los ayunos prolongados o que también se denomina dieta fraccionada. Lo recomendable son tres alimentos, de los llamados normales: desayuno, comida y cena y dos más, que se conocen como colación, asimismo, hacer ejercicio.

“Soy meticuloso, en mi tabla de antecedentes aparecen 2 mil 152 kilómetros recorridos en 315 carreras. No digo que sea un velocista; troto o camino pequeños sprints, pero no paro. Salgo de casa temprano, antes de las seis de la mañana, aún no amanece. Con repetida perseverancia, dejando atrás los gustos de una tibia cama, hago mi recorrido habitual.”
Gusta del futbol, de los Tuzos y, ocasionalmente, compra billetes de lotería; le gustan los números nones; el nueve, por ejemplo, aunque nunca ha sido de buena fortuna en los azares.

En el distrito 13, de geografía para nada uniforme, aparecen colonias, fraccionamientos, que, apunta Veras Godoy, requieren de apoyo.
Enumera algunos:
“Colosio, San Cayetano, Palmar, Santa Julia, ISSSTE, Villas de Pachuca y Tezontle, entre algunos. Mantendremos presencia y diálogo con vecinos.”
Agradeció el respaldo de quienes le acompañan en esta jornada en pos de un escaño en el Congreso local. Los encabeza Osiris Leines, coordinador de su compaña, a quien conoce de muchos pretéritos años.

No le teme al tiempo ni a envejecer, salvo “a que no pudiera valerme por mi mismo en ningún aspecto.”
Y en el epílogo, ratificó:
“No me juego nada, más que mis buenas intenciones de tender la mano y cumplir con lo que me corresponda, si el voto de los pachuqueños me favorece.”

Creo que hay congruencia en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, porque este país requiere de un cambio; momento crucial de cumplir con anhelos de todos, más que esperanza, certeza de
que México será otro”

  • Además de su preparación académica
    en medicina, cuenta con una especialidad en docencia por la UAEH, titulado; maestría en administración de hospitales, Escuela Nacional de Salud Pública de la Secretaría de Salud, titulado; maestría en administración y desarrollo de la educación, Instituto Politécnico Nacional, titulado

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