Pachuca.- Esta es una historia acerca del amor y la felicidad, Soledad Oviedo y Ariel Mancuso cumplen el sueño que para muchos es utopía: desde mayo de 2015 dejaron su natal Argentina y recorren el mundo con destino a Alaska.

Ambos, de 30 años, renunciaron a sus empleos y dejaron atrás a sus familias para emprender esta aventura, en la que llevan ya casi tres años.

La pareja ha recorrido más de 50 mil kilómetros a bordo de la Chachi, una combi modelo 1984 ensamblada en Argentina, que además de su medio de transporte, es su casa.

Ellos son novios desde hace seis años; qué mejor historia de amor, que salir a recorrer el mundo junto a la persona que amas.

“Persiguiendo al conejo blanco” es como decidieron llamar a su viaje, que inició el 2 de mayo de 2015.

La razón del nombre y lo que este viaje representa para ellos la explica Solé, pues para ella el viaje es la analogía del cuento Alicia en el País de las Maravillas, de aquel conejo blanco que dice que se hace tarde; “tarde para perseguir tus sueños”, narra ella, entonces fue que decidió saltar a la madriguera y adentrarse en el continente americano.

Para Ariel, la travesía hace referencia a la película Matrix, “que también te dice persigue al conejo blanco, y entonces aparece el personaje de Morfeo y te pregunta si quieres seguir en esta realidad que es fantasiosa, que te dicen que es lo que tienes que hacer o si quieres ver que hay más allá”, explicó.

hidalgo
Alaska es un pretexto para ir de un lado a otro, pero hoy y hasta que terminen las dos semanas de vacaciones hacen parada en Hidalgo.

A la fecha han visitado 15 países con la experiencia de compartir su cultura y conocer las historias de las personas de cada pueblo del continente americano que han recorrido.

“El sueño arrancó como el de muchos: querer conocer el continente, conocer más allá de lo que uno conoce, creíamos que era algo casi imposible o que hacía falta ser millonario para hacerlo, pero tuve la suerte de conocer un viajero que había recorrido el mundo en motocicleta con poco presupuesto, y bueno, me inspiró a cumplir mi sueño y el de Solé también, nos metimos en la cabeza el salir de viaje”, refirió Ariel.

Una vez armado el plan, la pareja ahorró dinero para comprar la combi y armar la casa rodante, asunto que les tomó seis meses. Luego, la fecha llegó.

“Ahorramos dinero para comprar la combi, armar la casita rodando; un día tocó renunciar al trabajo, animarse, poner primera y salir a la carretera, ahí poco fuimos avanzando conociendo Argentina, nuestro país, cruzar la primera frontera hacia Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y así llegamos a México, luego de 35 meses de viaje”, indicó Ariel.

¿Por qué la combi se llama Chachi? Pues una vez que la compraron, se suponía que estaba lista para la ruta, pero no fue así. La llevaron al taller y cada que salía se paraba una vez recorridos cinco kilómetros, sin embargo, ahora acumula miles de kilómetros tras recorrer buena parte del continente que descubrió Colón en 1492.

En cada parada del viaje la pareja vende artesanías, postales, fotografías y stickers para generar recursos que les permitan alimentarse y comprar combustible para continuar el viaje. Durante el trayecto, hay personas que les comparten su casa, su cama y su mesa.

Solé, Ariel y la Chachi viajan sin tiempo, el contador de kilómetros hace mucho que se rompió, y aunque no hay una fecha exacta para llegar a Alaska, esperan arribar entre marzo y junio de 2019, justo en el verano, fecha en la que circular por ese país no es tan complicado como en el invierno.

Si encuentras a estos viajeros en tu camino no dejes pasar la oportunidad de llevar contigo un pedacito de su viaje, al comprar una pulsera, artesanía o foto que les permita continuar la experiencia o, por qué no, anímate a seguirlos.

También es posible seguir el viaje en la página de Facebook: Persiguiendo al Conejo Blanco.
¿Cuál es su mensaje? No abandones tus sueños.

Un día tocó renunciar al trabajo, animarse, poner primera y salir a la carretera”

Ariel
Viajero

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