Dentro del argot futbolístico existen expresiones que han trascendido por generaciones de aficionados al deporte de 11 contra 11. La mayoría de ellas se aprenden dentro del campo, con la pelota entre los pies y una nube de polvo que crece con cada patada, salto o regate.

Quien tuvo a bien ser el rey del llano seguramente escuchó coloquialismos como “¡traes cola!”, “¡ahí está el pan!” o el célebre “¡salimos!”. De todas estas expresiones, el aforismo más recordado por el mexicano amante del balompié es ese que sentencia al juez del partido como el peor de los criminales: “¡Árbitro vendido!”

El ser humano, consciente de sus defectos como especie y rehusado a aceptarlos como limitaciones, ha encontrado soluciones en las disciplinas prácticas y del pensamiento. Por supuesto, el futbol no queda exento de estas innovaciones. Por ello, desde hace ya unos meses, el nacimiento del Video Assistant Referee (VAR, para los cuates) se ha consolidado como una de las implementaciones más trascendentales en la historia reciente del futbol.

Llegados a este punto, la mayoría tienen una postura clara respecto al asistente arbitral por video. Algunos alegan que, como ocurre en el futbol americano, le resta ritmo y emociones al juego; otros, partidarios de la tecnología en sí, dicen que le dará a los árbitros alcances adicionales a sus sentidos; y el resto, con opiniones inciertas, prefieren esperar a que se consolide como una realidad universal como hicieren los sensores en la línea de gol. Por lo pronto, a México le ha llegado la hora de integrarse al cambio.

El VAR aterrizará de lleno en la Liga Mx en las jornadas 13 y 14 del torneo en curso. En el entretiempo se realizarán algunas pruebas durante partidos de divisiones inferiores, con el fin de verificar que los estadios cuenten con las condiciones necesarias para albergar esta tecnología. A su vez, los silbantes mexicanos recibirán capacitación para emplear el asistente por video en jugadas clave: penales, goles, expulsiones, incidentes no vistos e identidades erróneas.

Si bien los protocolos para integrar el VAR son complejos y minuciosos, la necesidad de incluir las segundas opiniones en el arbitraje mexicano se ha pedido a gritos por años. En tiempos recientes, la comisión de arbitraje ha sido blanco de fuertes críticas y enfrentamientos con la Federación Mexicana de Futbol Asociación (Femexfut) que han llegado a huelgas y suspensiones de jornadas. Si bien el proceso es largo y la efectividad continúa como un enigma, la simple incorporación de revisiones asistidas implica, de usarse correctamente, un factor urgente en el balompié azteca (y mundial): justicia.

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