América Latina en los últimos años ha ensayado gobiernos de diversa ideología; de derecha, centro, izquierda y todas las combinaciones posibles, pero ninguno ha conseguido colocarse como modelo a seguir porque han caído en el desencanto de sus electores, como ocurrió, por ejemplo, en Brasil, Chile, Ecuador y Argentina.

La sociedad latinoamericana expresa sus hartazgos o esperanzas en las urnas, esto ha dado paso a transiciones de gobierno con posiciones variopintas. En México, el ascenso de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), asociado a posturas de izquierda, rompió con la tradición de la élite conservadora priista y panista que había gobernado al país.

El nuevo gobierno es resultado de los excesos del pasado, de la corrupción desmedida, el bajo crecimiento económico, elevados precios de la canasta básica, incremento de la pobreza y de la migración ilegal haca Estados Unidos (EU).

De ningún modo se puede aceptar como válido el ascenso de la izquierda en México como resultado de un incremento de la cultura política de la población en general. De hecho, en esa reflexión se encuentra el riesgo que más vulnera la posible continuidad de la 4T en el largo plazo, porque la sociedad eligió desde el enojo, la venganza, y no porque se haya incrementado la educación política de los mexicanos. AMLO debe saberlo y deberá avanzar en la creación de cuadros políticos con el fin de evitar lo que le ocurrió a Brasil o Bolivia.

Con los resultados a un año de gobernar se puede avisorar que en las próximas elecciones en México gobernará un perfil de ultraderecha, a menos que el gobierno actual genere resultados en rubros prioritarios que demanda la población y que se pueden resumir de la siguiente manera:
*Seguridad. El primer año de gobierno ha sido un desastre en la materia, es más, es el aspecto que más ha afectado la imagen del Ejecutivo derivado del incremento considerable de las muertes violentas, el secuestro, el robo a casa-habitación y la extorsión principalmente. Aunado a ello, la percepción de incapacidad de hacer frente al crimen, como ocurrió en Culiacán, cuando el gobierno cedió al chantaje para liberar al hijo del Chapo.

*Crecimiento económico. Este año el gobierno de la 4T no ha sabido implementar acciones que deriven en las propuestas de políticas de desarrollo económico. No hay claridad para identificar las estrategias que este gobierno implementará para generar riqueza y que asegure que los beneficios se vean reflejados en los bolsillos de la gente, dar becas y despensas genera adeptos, pero no una masa productiva que genere riqueza.

*Combate a la corrupción. Esta variable es la que más bonos políticos le ha brindado al gobierno actual, sin embargo, se corre el riesgo de que la bandera anticorrupción se utilice como elemento de venganza política –congelamiento injustificado de cuentas a instituciones de prestigio– y se desvirtúe su objetivo.

*Generación de empleo. El discurso de la seguridad y de combate a la corrupción tiene vigencia, por lo que si no se asegura a la gente empleo, el gobierno puede fracasar en la encomienda de que su partido siga vigente en el siguiente sexenio. Si los ingresos no llegan a las familias, el discurso de la 4T no hará eco entre la población; porque la revolución también se sostiene con la panza llena.

*Mejora de servicios básicos. La campaña de AMLO ofreció mejorar los servicios del Estado, cuestión que a la fecha no se ha atendido. Particularmente en salud sigue habiendo déficit por la falta de infraestructura y medicamentos.

Es muy probable que en las siguientes elecciones se dé paso a la ultraderecha como opción de gobierno si no se implementan políticas públicas capaces de atender la demanda de la sociedad mexicana. Los resultados son nulos o deficientes en este primer año de gobierno, por lo que se está construyendo la premisa para que nuevamente el hartazgo social elija una salida por la derecha.

Finalmente, se destaca que el partido por el que llegó el presidente está secuestrado por actores que traicionan con sus actos la filosofía del proyecto de izquierda, por ello habría que decirle al presidente que no se puede hacer la cuarta transformación con el mismo personal que dio vida al viejo régimen.

mar[email protected]
[email protected]

Comentarios