LEYLA CHÁVEZ ARTEAGA / JOSEFINA HERNÁNDEZ TÉLLEZ

Pachuca.- En el país, a dos décadas de un siglo en el que se creía que las mujeres verían sus derechos consolidados y su participación plena y en condiciones de respeto e igualdad, la violencia campea en casi todos los ámbitos de su vida.

En la contienda electoral durante el proceso electoral 2017-2018, el costo de la participación de muchas fue la muerte, fueron asesinadas 16 mujeres, siete de ellas eran candidatas y precandidatas a puestos de elección.

La violencia contra las mujeres es histórica, sin embargo, en la actualidad, en política se vive una nueva faceta: ha comenzado a hacerse visible la resistencia, los obstáculos y la negación para que las mujeres participen en ámbitos de poder y decisión a partir de su aspiración a no solo tener voto, sino voz e incidir en la conducción del país.

Ese fenómeno no solo es nacional, sino que se presenta a nivel mundial. Cifras y estudios académicos desde hace dos décadas lo han documentado y revelan la dimensión de ese grave problema.

En el ámbito electoral se manifiesta de diversas formas antes, durante y después del desempeño de un cargo. Esas prácticas demuestran la gran resistencia de distintos actores políticos, en particular los partidos, a la participación de las mujeres.

Los casos recopilados a partir de 2015 por la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales nos permiten comprender cómo se ha intensificado la violencia política: renuncias obligadas a las candidaturas o cargos; obstaculización en el desempeño de funciones; restricciones de la libertad de expresión y acceso a la información; difamación, acoso en los medios de comunicación; agresiones físicas y verbales; despojo económico o patrimonial, persecución a familiares y, en caso extremo, asesinato.

Pero, ¿cómo saber cuáles son los motivos que hay detrás de esa violencia? Desde la investigación académica se trata de construir un concepto que haga visible las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres, donde una herramienta metodológica útil, producto de los debates teóricos feministas, es la categoría relacional “género”, porque ayuda a entender la forma en que se determina el valor social de lo femenino y lo masculino, que trasmina al ámbito de la política, donde la desigualdad y la violencia contra las mujeres se legitima y normaliza.

La conceptualización de la violencia política contra las mujeres en razón de género se ha definido para su estudio como los actos u omisiones que tienen como propósito limitar el reconocimiento, goce y/o ejercicio de los derechos políticos-electorales: votar, ser electa y desempeñar un cargo público.

Sin embargo, desde una visión más amplia de vida pública y política, se incluye a mujeres defensoras de derechos humanos. Ocurre en el ámbito público como privado, contra una mujer o grupo de ellas.

En el Protocolo para la atención de la violencia política contra las mujeres en razón de género, publicado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en 2016 y 2017, se especifica que cualquier persona o grupo puede cometerla, no obstante, expone en particular a integrantes de partidos políticos, aspirantes, personas pre/candidatas, autoridades gubernamentales y electorales, representantes de medios de comunicación, el Estado o sus agentes.

Si bien es importante recopilar datos estadísticos a través de cifras oficiales o registros hemerográficos, es indispensable dar cuenta de la experiencia de las mujeres porque permite reconocer y escuchar su voz, así como el significado que dan a su participación en política.

Proceso electoral 2017-2018

Cifras en México

106 agresiones físicas fueron registradas en contra de candidatas y/o políticas en 84 municipios de 22 entidades

59 por ciento fueron mujeres con participación en el nivel municipal

Entre mayo y el primero de julio de 2018 fueron registradas 85 agresiones a través de las tecnologías dirigidas a 62 candidatas en 24 estados del país

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación recibió 56 asuntos internos vinculados a la violencia política contra las mujeres en razón de género

Datos en Hidalgo

+Dos denuncias formales fueron presentadas por violencia política de género. Ninguna procedió

+103 menciones fueron identificadas en cuatro tipos de medios de comunicación

+Prevaleció el estereotipo “desvalorización de acciones u ofertas electorales” con 58.4 por ciento; la violencia simbólica obtuvo 87.4 por ciento de las menciones; el principal agente perpetrador de violencia fue periodista/reportera o reportero, con 40 por ciento de registros, la mitad fueron hombres

Josefina Hernández Téllez

josefina

Es doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por el Colegio de México. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel uno.

Como periodista, colabora en diversos medios de circulación nacional desde 1987, como el suplemento La Doble Jornada y, actualmente, es columnista en el periódico Libre por convicción Independiente de Hidalgo, donde también es defensora de lectores.

Es integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) y escribe en medios como Mujeres Net y Crónica de Oaxaca.

Es catedrática en la UNAM desde 1995 a nivel licenciatura y posgrado, y es profesora investigadora en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008.

Es integrante y coordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación.

Además de su labor como periodista, docente e investigadora, actualmente es jefa de área de la licenciatura en ciencias de la comunicación en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades.

Leyla Chávez Arteaga

leila

Es politóloga, maestra y doctorante en ciencias sociales en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, donde también es profesora por asignatura en la licenciatura en ciencia política y administración pública.

Su tesis doctoral aborda el tema de la violencia política contra las indígenas en Hidalgo. Recientemente acreditó el Curso de verano en estudios de género de El Colegio de México. Es feminista, activista y defensora de derechos humanos.

Testimonios

Me dicen que están esperándome en Guerrero, para cortarme la cabeza, insultándome, es un hombre, y el hecho de ser mujer tiene mucho que ver con el contenido de las amenazas” (CIMAC, 2018).

“Lamento la salida de Margarita, pero imagínese a la esposa de un expresidente que no tenga lana para hacer campaña; está cabrón. Yo no le creo.

” (INE-Acaderh, 2018).

Esos testimonios y voces nos permiten visibilizar que, no obstante, la ganancia numérica y legal que supone el principio de paridad de género persiste la desigualdad en el ejercicio de cargos públicos, y es condición para las expresiones de acoso político, de violencia sistemática y naturalizada.

“La mujer fue encontrada esta mañana con heridas de arma blanca y su rostro estaba lesionado por una piedra de gran tamaño” (CIMAC, 2018).

La violencia que experimentan las mujeres que aspiran a representarnos en política lleva un mensaje a la sociedad –inscrito en su cuerpo y subjetividad– que “como grupo no deben participar en la política”.

Al tratarse de un problema social multicausal que niega el derecho y capacidad de ejercer el poder político a la mitad de la población, quebranta la legitimidad de los procesos democráticos y atenta contra los derechos humanos.

En tal condición, es necesario emprender no solo investigaciones a detalle, sino denuncias y, sobre todo, sensibilización y educación que nos permitan como país y sociedad remontar esas prácticas machistas, misónginas y sexistas que se han traducido y traducen en actos violentos hasta la muerte.

En una entrevista de radio local en Hidalgo, cuestionaron a una candidata al Senado: “¿Por qué aceptar un cargo de ese rango?” (INE-Acaderh, 2018).

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.