La dinámica delictiva en México no se detiene, son múltiples y creativas las formas de operar por parte de la delincuencia. Ante la pandemia del Covid-19 destacan una serie de modus operandi en todo el territorio nacional que vale la pena mencionar, para tomar medidas precautorias y poder enfrentarlos. Particularmente ahora cuando todos usan tapabocas, esto ha beneficiado a la delincuencia, complicando la forma para identificarlos.

Las denuncias penales en la era del Covid-19 disminuyeron de acuerdo al Secretariado Ejecutivo Nacional del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), salvo el homicidio doloso, el secuestro extorsivo y la trata de personas.

Modus operandi Violencia familiar: Este delito presenta una gran cifra negra, las diferencias entre parejas, hijos y padres, padres e hijastros o hermanos y hermanas, se han incrementado por el confinamiento que hoy se vive en México. El estrés reina en los hogares por la falta de costumbre de convivir tiempo completo y la falta de recursos económicos, para sostener sin ninguna remuneración el aislamiento obligatorio. Impactando directamente en la escala de violencia mejor conocido como ciclo de la violencia.

Es muy común que se agredan y golpeen, se vayan de la casa o los padrastros violen a las hijastras, particularmente en los municipios económicamente débiles. El confinamiento está afectando también a los jóvenes, quienes llegan a golpear a sus padres, a sus hermanos y demás familiares, incluso en este grupo social han existido intentos de suicidio.

Robo a casa habitación: En algunas entidades del país los delincuentes tocan en la casa, les indican a los moradores que les van a entregar una despensa, si les abren, los victimarios ingresan con lujo de violencia y roban. Otra forma es detener o cohechar a los repartidores de comida, quienes la llevan a domicilio; les indican o los obligan a darles la dirección, donde entregaran el pedido, así estos malandrines acuden al domicilio tocan y dicen traer el encargo alimenticio, al abriles violentamente ingresan a robar. Se están disfrazando de trabajadores de la salud o de la presidencia, tocan en algún domicilio refiriendo que tomarían los signos vitales gratuitamente o para saber si alguien presenta síntomas de Covid-19 o en su defecto dicen que van a sanitizar las casas, si la gente les llega abrir, ingresan a robar. En otra entidad del país, los ladrones tocan en las casas manifestando ser supuestamente de la Policía investigadora y requieren hablar con una persona adulta para hacerle unas preguntas, por lo tanto piden les abran la puerta, al hacerlo ingresan a robar.

Los malhechores que operan el robo a casa habitación sin violencia “los nuevos zorreros” están accesando a los hogares por la madrugada a eso de las 2 o 3 de la mañana cuando el sueño está en su clímax. En estos tiempos de calor la gente deja la ventana abierta o entre abierta, sigilosamente por ahí ingresan, se roban la bolsa, el dinero, la computadora lo, que está en la sala, el comedor o en el estudio, incluso llegan a robarse los vehículos, pues tienen las llaves a la mano. Los delincuentes también están dejando y/o pegando propaganda de comida rápida o de reparación de artículos domésticos en la puerta principal de la casa, si esa propaganda no es retirada al paso de los días, significa que los dueños poco visitan ese domicilio, por lo tanto los delincuentes tienen carta abierta para ingresar a robar.

Homicidio doloso y desapariciones: Se están dando por ajuste de cuentas entre los grupos de la delincuencia organizada, el modus operandi consiste en que una célula de sicarios llegan en motocicletas o vehículos a ejecutar a los líderes de la plaza adversos; cuando estos van circulando o están parados en la calle. Usualmente los victiman con armas de fuego y después escapan en sentido contrario. Las desapariciones se siguen realizando a través de los narcolevantones.

En este tiempo de Covid-19 el despliegue del crimen organizado se ha incrementado, en ciertos estados del territorio nacional han repartido despensas a la población económicamente débil. Pero también están reclutando a niños y personal joven a quienes mandan a la “diestra” así le llaman a un curso de capacitación donde les enseñan a usar las armas de fuego, defensa personal y conducción vehicular. Una vez que estos niños y jóvenes delincuentes culminan exitosamente su curso, son elegidos algunos para ser sicarios o realizar encomiendas de las múltiples actividades de la delincuencia organizada.

La pandemia incrementó el costo de las drogas de abuso al menudeo, hoy un gramo de cristal cuesta 500 pesos; la bolsita de siete gramos de marihuana 50 pesos; una bolsita de 100 gramos lo doble, 100 pesos y el gramo de coca llegó a mil 220 pesos. La contingencia sanitaria ha impactado en la economía de todos, pero particularmente a las personas adictas, quienes en algunos casos no tienen dinero o están desempleadas, motivo suficiente para delinquir y obtener la droga de abuso. Es así como llegamos al siguiente modus operandi.

Robo a negocios: Los más afectados están siendo las tiendas de conveniencia y departamentales donde los atracadores, en su mayoría jóvenes cubiertos con un tapabocas y lentes, llegan directamente asaltar con lujo de violencia al responsable de caja sometiéndole y robándole. Igualmente están operando los boqueteros, estos rateros por la noche o el fin de semana hacen un agujero o boquete en la pared del negocio, colindante a una propiedad abandonada o un terreno, para robar. Finalmente los negocios que han estado cerrados por días, les vuelan los candados o violan las cerraduras para ingresar.

Bancos: Las filas enormes para ingresar a estos, ha inducido a los bandoleros, quienes están formados, se percaten de aquella víctima que va a realizar un retiro considerable, porque a esa se le ocurre comentar vía telefónica la cantidad por retirar, motivo por el cual vía Whatsapp el delincuente le avisa a sus cómplices, esos hábilmente lo esperan en la calle para robarlo. Pero dentro de los bancos operan otros los talladores delincuentes cuyo turno lo solicitan para pasar con un asesor del banco, en ese tiempo de espera, ubican a la víctima, quien retira una considerable cantidad y le avisan por Whatsapp a sus complaces para asaltarlo en la calle. Otra forma de defraudar en las filas para ingresar al banco en San Luis Potosí corresponde a los paqueros, estos forajidos tiran al piso un supuesto paquete de dinero integrado por recortes de periódicos apilados, simulando ser billetes donde solo el primero y el último son originales. Una vez que lo tiran, frente a la víctima, le piden hacer un intercambio del paquete por todo el dinero que van a depositar o pagar. Por codicia la víctima acepta quedarse con el supuesto fajo de billetes y el delincuente se lleva todo el dinero del cuentahabiente. Cuando la agraviada muy contenta revisa su paquete, descubre tristemente que son periódicos recortados.

Cajeros automáticos: Ladrones conocidos como los desplazadores están al acecho de personas de edad, cuando empiezan hacer su retiro del cajero y se les complica, solicitan ayuda, para eso un delincuente ubicado en el cajero de a lado observó e hizo lo posible para obtener el PIN de la víctima, otro formado atrás de ella, se ofrece a brindarle ayuda, le pide la tarjeta para supuestamente limpiar el chip y justamente ahí, le cambia la tarjeta, para luego con ella sustraer todos los recursos o hasta que sea desactivada.

Bandoleros colombianos, venezolanos o mexicanos también ponen aditamentos para evitar que salga el dinero del cajero automático o ponen un skimming mediante el cual clonan la tarjeta de crédito o débito, este aparatito es más pequeño que una tarjeta y tiene capacidad para clonar hasta 500 tarjetas. A través de ese, los malhechores pueden hacer las transferencias a sus cuentas de las tarjetas clonadas.

Los cristalazos a vehículos se han incrementado, comúnmente se están dando alrededor de los mercados y centros comerciales, cuando las personas se bajan hacer las compras del mandado.

Robo al transporte: Se ha dado más en carreteras, particularmente con los camioneros quienes hacen paradas técnicas, después de la caseta de cobro, se bajan a comprar o ir al baño, justamente ahí los dejan sin vehículos. Pero la delincuencia también ha focalizado el robo de camiones que transportan cubrebocas ejemplo de ello en la alcaldía Gustavo A Madero la semana pasada robaron uno, gracias a las videocámaras, la Policía logró recuperarlo.

Ciberdelitos, un robo actual y en ascenso será un tema por desarrollar.

Conclusiones Primera: el Covid-19 y el confinamiento no han impedido que la delincuencia siga haciendo de las suyas.

Segunda: Con el uso del cubrebocas y lentes, hoy en día es más difícil identificar al delincuente.

Tercera: La violencia familiar, el robo casa habitación con violencia, el robo a transeúnte en las filas de los bancos y las tiendas, los cristalazos, el robo a transportistas, el homicidio doloso y los ciberdelitos han aumentado en los tiempos del Covid-19.

Si identificaste los modos de operar de la delincuencia en este texto, serás capaz de poder prevenirlos.

¡Cuídate! tu seguridad y la de los tuyos es primero.

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