Vitamina D sólo bajo prescripción

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María Fernanda Torres

La vitamina D, como muchas otras, contribuye al funcionamiento óptimo
del organismo. Este nutrimiento, en particular, ayuda a mantener la salud ósea al interactuar de manera importante con el calcio para proteger huesos y dientes. “Entre sus beneficios, la vitamina D mejora la salud musculoesquelética, ayuda a que el calcio y el fósforo se absorban correctamente en el cuerpo, regula la cantidad de calcio en la sangre y protege contra la pérdida de masa ósea y fracturas en algunos grupos de población, especialmente en ancianos y otros grupos de riesgo”, señala la doctora en nutrición Elizabeth Solís Pérez.
En los últimos años se ha estado investigando la participación de la vitamina D en la respuesta inmune y su posible asociación con algunas enfermedades como esclerosis múltiple, diabetes mellitus, psoriasis, artritis reumatoide, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, insuficiencia cardíaca y ciertos tipos de cáncer.
Sin embargo, aún hace falta más evidencia científica en México para determinar el papel de la vitamina D a nivel preventivo o de control de dichas enfermedades. “La vitamina D es un componente importante que se debe monitorear y cuidar sus niveles apropiados de consumo y utilización en el organismo”, expresa la nutrióloga certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos.

Debe estar indicada

Para obtener las cantidades suficientes, equilibradas y adecuadas de vitamina D, la doctora
en nutrición recomienda combinar una exposición solar limitada con una alimentación que incluya fuentes ricas de este micronutrimento. “La administración de suplementos de vitamina D debe estar indicada por un profesional de la salud sólo cuando sea necesario, en ningún caso debe autoprescribirse”, indica Solís Pérez, quien forma parte del Consejo Directivo de la Federación Internacional de Asociaciones de Nutrición y Dietética (ICDA,
por sus siglas en inglés). “Es muy importante dejar de ver a vitaminas, como la D, como productos de moda, en particular en este caso por tratarse de una vitamina liposoluble que se almacena en el cuerpo y que además interactúa con otros micronutrimentos importantes para el organismo como el calcio y el fósforo”, señala la especialista.
Los excesos y las deficiencias de ciertos micronutrimentos suelen ocurrir por falta de información y de educación nutricional en la población en general. “Es muy importante que dejemos de consumir suplementos por nuestra cuenta y le demos el lugar que merece cada nutrimento o micronutrimento para la salud de nuestro cuerpo”, comparte Solís Pérez. “No hay que caer en modas, solamente médicos certificados y nutriólogos pueden recomendar tomar suplementos de vitamina D cuando sean necesarios”.

¿Cómo obtenerla? A través de tres formas:

1 sol

También es conocida como la vitamina
de la luz solar, ya que el cuerpo convierte
los rayos del sol en vitamina D cuando
la piel se expone directamente a ellos.
Sin embargo, es importante utilizar
protectores solares para reducir el riesgo
de cáncer de piel.

2 Suplementos

Ciertas personas pueden necesitar
un extra de vitamina D como
adultos mayores, niños lactantes,
personas con piel oscura y pacientes
con enfermedad hepática,
enfermedad celíaca o enfermedad
de Crohn. También las personas
con obesidad o sometidas a una
cirugía gástrica de bypass.

3 Alimentos

Pocos contienen este nutrimento
de forma natural. Destacan los
pescados como el salmón y el
atún. Otros alimentos que también
la ofrecen, pero en menor cantidad,
son el hígado de res, el queso, la
yema de huevo y los champiñones
expuestos a rayos ultravioletas.
Algunas leches, cereales, jugos,
yogures y bebidas de soya han
sido fortificados con la vitamina

Más o menos

Cuando se ConsuMe en exCeso
Por tratarse de una vitamina liposoluble que
se almacena en el hígado, las concentraciones
altas ocasionan toxicidad. La mayoría de
estos casos resultan por sobredosis de suplementos
y provocan síntomas como náuseas,
vómitos, deshidratación, fatiga, debilidad
muscular y micción frecuente. De ahí la importancia
de que su consumo sea prescrito
por un médico. Además, el exceso de vitamina
D puede causar elevación de los niveles
de calcio en la sangre, condición que puede
dañar riñones, tejidos blandos y huesos.

Y si hay deficencia
El déficit de vitamina D ocurre cuando no
se consume o no se absorbe suficiente
cantidad de este micronutrimento, o bien,
cuando los riñones no son capaces de convertirla
a su forma activa en el organismo.
En bebés y niños la falta de esta vitamina
causa raquitismo, enfermedad caracterizada
por deformaciones de los huesos.
Mientras que en los adultos que no la consumen
adecuadamente propicia el desarrollo
de osteomalacia (reblandecimiento de
los huesos), osteoporosis o fragilidad ósea.

 

Con información de: la doctora en nutrición
Elizabeth Solís Pérez

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